¿Y las reglas? Sheinbaum le pide a SRE que ponga orden
La presidenta Claudia Sheinbaum y el canciller Roberto Velasco acordaron lo obvio: establecer normas para usar las embajadas. Sí, hasta ahora no había reglas claras. ¿Qué podía salir mal?
“¿Cuál es la norma para la utilización de las embajadas? Hay cosas que están definidas, pero hay otras que no.”
El detonante: el hijo del excanciller Marcelo Ebrard se instaló seis meses en la embajada de México en Reino Unido en 2021. Como si fuera un Airbnb diplomático.
Manos a la obra… o al menos al comité de ética
Sheinbaum instruyó a Velasco coordinarse con el Comité de Ética y Disciplina del Servicio Exterior Mexicano. La idea: modificar normas para que nadie se preste a interpretaciones creativas.
“Es muy importante que dejemos claro eso para que no esté sujeto a ninguna interpretación”, dijo la mandataria.
El mensaje es claro: los embajadores, el canciller y cualquier secretario deben saber qué pueden o no hacer con las instalaciones diplomáticas.
El caso Ebrard: ¿investigación o cortina de humo?
Sheinbaum defendió a Ebrard —”reconozco su trabajo”— pero confirmó que hay una investigación abierta por quejas ciudadanas. Ojo, no fue su gobierno quien la pidió.
“No es que hayamos levantado nosotros una investigación… cualquier persona puede presentar una queja ante la Secretaría Anticorrupción”, explicó.
El 16 de abril, Marcelo Ebrard admitió que su hijo Marcelo Patrick vivió seis meses en la embajada británica. Ahora toca esperar el veredicto de la Secretaría Anticorrupción.
Mientras tanto, uno se pregunta: ¿cuántos casos similares quedaron sin reglas ni escándalo?




