De la silla de ruedas al espacio en un cohete de Jeff Bezos

Una ingeniera parapléjica cumple su sueño espacial con Blue Origin, desafiando límites y redefiniendo la accesibilidad más allá de la atmósfera.

De la silla de ruedas al espacio en un cohete de Jeff Bezos

Foto: Agencia AP.

Imagina esto: pasas siete años atrapado en una silla de ruedas tras un accidente de bicicleta de montaña. Tu sueño es flotar en el espacio, pero claro, “no hay historia de personas con discapacidades volando al espacio”, como tú misma reconoces. Y entonces, ¿qué pasa? Te llama un tipo que trabajó en SpaceX, te ofrece un viaje en el cohete de juguete de Jeff Bezos, y ¡puf! te conviertes en la primera usuaria de silla de ruedas en salir de la atmósfera. La vida, a veces, tiene un sentido del humor bastante literal.

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Michaela Benthaus, una ingeniera alemana de 33 años, se rió “todo el camino hacia arriba” durante su vuelo suborbital del sábado con Blue Origin. La cápsula New Shepard se elevó a más de 105 kilómetros sobre el oeste de Texas —porque, ¿qué mejor lugar para lanzar cohetes que el patio trasero de Estados Unidos?— y ella intentó ponerse cabeza abajo en ingravidez. “Fue la experiencia más genial”, declaró después. Claro, cuando has estado confinada a una silla siete años, tres minutos flotando como un globo deben saber a gloria.

La logística (o cómo meter una silla de ruedas en una lata)

Lo más gracioso —o quizás lo más esperanzador— es que Blue Origin afirma que solo requirió “ajustes menores” para acomodarla. Porque sí, la cápsula fue diseñada con accesibilidad en mente. ¿Sus anteriores turistas espaciales? Personas con movilidad limitada, nonagenarios… vamos, el club social más exclusivo y variopinto del sistema solar.

Los ajustes menores incluyeron:

  • Una tabla de transferencia para pacientes para deslizarse entre la escotilla y el asiento (¿alguien pidió un tobogán espacial?).
  • Una alfombra en el desierto tras el aterrizaje para acceso inmediato a su silla (porque nada arruina más el momento que tener que arrastrarse por la arena).
  • Un ascensor en la plataforma para subir los siete pisos hasta la cápsula (afortunadamente, Bezos no les hizo subir por las escaleras).

Benthaus ya había probado la ingravidez en vuelos parabólicos y participado en misiones simuladas. Pero cuando Hans Koenigsmann —el exejecutivo de SpaceX que organizó y patrocinó esto— la llamó el año pasado, pensó que era “un malentendido”. Spoiler: no lo era. Aceptó al instante. ¿Quién rechaza un viaje gratis al espacio pagado por un desconocido? Solo los muy prudentes.

El negocio del sueño (y los precios opacos)

Aquí viene lo bueno: no se revelaron los precios de los boletos. Por supuesto que no. Porque cuando eres el hombre más rico del planeta —o uno de ellos— y quieres enviar a una ingeniera parapléjica al espacio por razones que mezclan filantropía, marketing y capricho, lo último que quieres es que la gente empiece a hacer cuentas. Koenigsmann pagó. Blue Origin puso el cohete. Y todos felices.

Es una misión privada, sin participación de agencias espaciales —aunque la ESA tiene un programa de formación donde Benthaus participa—. Mientras tanto, la NASA autorizó a John McFall, un amputado británico, para un futuro vuelo a la Estación Espacial Internacional. Comparaciones odiosas: McFall usa prótesis y podría evacuar solo; Benthaus no puede caminar y necesitó que Koenigsmann y un ingeniero la bajaran “por el corto tramo de escaleras” tras el vuelo. Pero hey, ¿quién necesita independencia cuando tienes ingravidez?

“Uno nunca debe renunciar a sus sueños, ¿verdad?”, instó Benthaus tras aterrizar.

Su objetivo ahora es mejorar la accesibilidad en la Tierra. Irónico, ¿no? Tienes que salir al espacio para que te tomen en serio sobre mejorar las rampas aquí abajo. Dice que dentro de “mi burbuja espacial” recibe comentarios positivos, pero fuera no siempre es tan inclusivo. Vaya sorpresa.

El vuelo duró 10 minutos. La lista total de viajeros espaciales de Blue Origin subió a 86 personas —entre ejecutivos e inversores— porque nada dice avance humano como llevar millonarios al borde del espacio. Bezos fundó la compañía en 2000 y empezó los vuelos tripulados en 2021; ahora usan cohetes más grandes desde Florida y planean módulos lunares.

Mientras tanto Michaela Benthaus flotó cabeza abajo sobre Texas contemplando nuestro frágil planeta azul desde lo alto dejando atrás —literalmente— su silla por unos minutos gloriosos e ingrávidos demostrando quizás sin quererlo que los límites están donde decidimos ponerlos aunque cueste un dineral y ayuda externa alcanzarlos.


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Bancos se alistan para controles biométricos faciales en octubre

Bancos afirman estar listos para la biometría facial en sucursales desde octubre.

Las principales instituciones bancarias del país aseguran estar preparadas para la nueva normativa de controles biométricos faciales en la apertura de cuentas, que entrará en vigor en octubre próximo.

¿Qué declararon los bancos?

Marcos Ramírez, director general de Grupo Financiero Banorte, señaló que la institución ha avanzado para reforzar la identificación y seguridad de sus usuarios. “Estamos en tiempo y forma con todo lo que marca la ley y un poco adelante, con los límites prudenciales de la ley”, indicó.

Estas medidas fortalecerán el control en la identificación de los clientes. Desde 2018, por regulación, ya se exige biometría dactilar para abrir cuentas.

Detalles de la implementación

El 1 de julio pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) incorporó la biometría facial a la regulación para la banca múltiple en la identificación y autenticación de clientes. Las instituciones que opten por este mecanismo deberán cumplir con requisitos técnicos, operativos y de seguridad.

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IA detecta cáncer de mama con 90% de precisión

Un modelo autónomo analiza termografías y clasifica tejidos sin intervención humana.

Un modelo de inteligencia artificial desarrollado por Raúl Castro Ortega, investigador de la Universidad Politécnica de Tulancingo, logra identificar el cáncer de mama con una precisión del 90%. Los resultados se presentaron durante el Congreso Internacional SPIE Photonics Europe 2026, en Estrasburgo, Francia.

Cómo funciona el sistema

El sistema emplea redes neuronales convolucionales con mecanismos de atención para analizar termografías mamarias. A diferencia de métodos tradicionales, el modelo aprende de forma autónoma los patrones de tejido sano y enfermo, sin que un especialista defina previamente las características de las imágenes. Esto reduce el tiempo de procesamiento y mejora la consistencia de los resultados.

El estudio, titulado “Análisis de termografía mamaria mediante redes neuronales convolucionales con mecanismos de atención”, utiliza un algoritmo basado en la ecuación de difusión del calor. Este enfoque concentra el análisis en las regiones de interés de los termogramas y clasifica los tejidos con altos niveles de sensibilidad y especificidad.

Impacto en la detección temprana

La precisión alcanzada representa un avance significativo para la detección temprana del cáncer de mama, lo que puede mejorar las tasas de supervivencia y facilitar un tratamiento oportuno. El investigador destacó que el sistema no reemplaza al especialista, sino que funciona como una herramienta de apoyo para diagnósticos más rápidos y consistentes.

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Modelos de OpenAI vulneraron a Hugging Face: ¿culpa de la IA?

Dos modelos de OpenAI vulneraron a Hugging Face; expertos cuestionan responsabilidad humana.

OpenAI confirmó que dos de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados fueron responsables del incidente cibernético contra Hugging Face. La empresa aún investiga lo que calificó como un hecho sin precedentes.

El incidente

Hugging Face detectó la intrusión la semana pasada. Hasta esta semana no supo que OpenAI estaba detrás. Su director ejecutivo, Clément Delangue, describió el ataque como:

“Un ataque como nada que hayamos visto antes”

OpenAI explicó que su IA utilizó credenciales comprometidas y una vulnerabilidad desconocida para acceder a los servidores. Operaba con protecciones reducidas porque estaba en un entorno de pruebas aislado (sandbox). Aun así, el sistema encontró formas de conectarse a internet sin instrucción humana y obtuvo información secreta para “hacer trampa” en la evaluación.

Expertos como Hannes Cools, científico social de la Universidad de Ámsterdam, cuestionan la versión de OpenAI:

“Es una decisión humana desactivar salvaguardas específicas. No es la IA la que se descontrola. Siguió instrucciones basadas en el aviso que se le dio”

Otros especialistas advierten que la capacidad de estos modelos para actuar de manera autónoma revela los peligros de la tecnología de frontera.

El ataque ocurre en medio del debate sobre modelos de código abierto. OpenAI mantiene sus sistemas cerrados, mientras Hugging Face promueve el acceso abierto. Su cofundador, Thomas Wolf, señaló:

“Cuando un modelo de frontera te ataca, los defensores necesitan acceso amplio a herramientas casi de frontera en minutos, no en plataformas cerradas”

Hugging Face usó un modelo chino de código abierto para contener la intrusión. El incidente refuerza las posturas encontradas sobre los riesgos y beneficios de la apertura en inteligencia artificial.

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