El tren que promete conectar (y no es un meme)
Parece que el tren CDMX-AIFA, ese proyecto del que todes hemos memeado pero nadie creía que veríamos funcionar, está a punto de dar el gran golpe. En un anuncio que sonó más a spoiler de temporada final que a comunicado de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum soltó la bomba: la obra civil y electromecánica de este ícono de la infraestructura nacional termina este mismo año. Sí, leíste bien, en este 2025 que ya se nos acaba. Lo que sigue es el periodo de pruebas, ese momento incómodo donde esperamos que todo funcione y no se convierta en una atracción turística estática.
Pero como en cualquier buen spin-off, hay una segunda parte. Mientras el tramo principal aterriza (nunca mejor dicho) en el AIFA, ya están construyendo la extensión hacia Pachuca. Y aquí viene el dato que nos pone en modo suspicaz: el avance reportado es de un 9.3%. Una cifra tan específica que solo podría salir de una reunión de proyecto. Básicamente, están en la fase de “ya empezamos, prometido”.
Los ingenieros que lo mueven (literalmente)
En el recorrido por la obra, Sheinbaum sacó su mejor carta: elogió a les ingenieros militares del Agrupamiento Felipe Ángeles. Les dio flores por su “experiencia, buen trabajo, capacidad de planeación e ingeniería”. O sea, el dream team de la construcción. Por su parte, el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez confirmó que tienen presencia en los cinco frentes de construcción y que avanzan con el levantamiento de vías y la construcción de cajas. Su reporte fue tan fluido que casi podemos visualizar el proyecto deslizándose sin contratiempos… o eso quieren que creamos.
El titular de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario, Andrés Lajous Loaeza, nos pintó el panorama futuro: conectar la CDMX con el AIFA y ofrecer viajes directos a Pachuca. La demanda estimada es de 107 mil pasajeros, beneficiando a 15 mil familias de la zona metropolitana de Pachuca. Los tiempos de traslado prometen ser de una hora y 15 minutos de Buenavista a Pachuca. Suena bien, pero seguimos con el modo “lo creeré cuando lo vea” activado.
El FONDEN: el drama del pasado neoliberal
Y porque no podía ser una mañanera sin un poco de drama del pasado, el Gobierno decidió destapar los trapos sucios del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN). La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez</strong, lo describió sin tapujos: un mecanismo ineficiente, costoso, reactivo, burocrático y, por supuesto, con un toque de corrupción en su ejecución. Vamos, el trío perfecto para un desastre administrativo.
La cereza del pastel: el proceso para ejercer los recursos tardaba 42 días hábiles (casi dos meses en tiempo real) y los gobiernos estatales tenían que poner el 50% para que la federación soltara el otro 50%. En 2018, año electoral por si se les olvida, se destinaron de manera atípica 59 mil 606 millones de pesos. Una casualidad, sin duda.
Los cameos presidenciales y sus desastres favoritos
El repaso histórico fue una verdadera temporada de Aquí mando yo:
En la era de Vicente Fox, la ASF presentó observaciones por cerca de 182 millones de pesos (mdp) y se reportaron compras a sobreprecio de hasta 375% en medicamentos. Porque nada dice “ayuda humanitaria” como un margen de ganancia del triple.
Con Felipe Calderón, en las inundaciones de Veracruz, el gobierno estatal no ejerció ni devolvió 531.7 mdp. En Tabasco, el entonces gobernador Andrés Granier usó 215.5 mdp del FONDEN para cubrir el déficit financiero estatal una semana antes de dejar el cargo. La ASF detectó triangulación de recursos para pagar gastos no relacionados, como telefonía, vales y limpieza. Básicamente, usó el fondo de desastres como su cuenta personal de gastos. Spoiler: en 2013 fue detenido por peculado y evasión fiscal.
Y en el capítulo de Enrique Peña Nieto, con los huracanes Ingrid y Manuel, la SEDATU contrató 445.4 mdp cuando solo se autorizaron 120.6 mdp. En los sismos de 2017, de entre 168 y 172 mil viviendas afectadas, solo revisaron el 35% y hubo pagos irregulares por 90 mdp. Un verdadero festival de ineficiencia.
¿La moraleja? Según el gobierno actual, eliminaron el FONDEN para entregar el apoyo directamente a la población, actuando con rapidez. Una narrativa convincente, aunque la audiencia (nosotres) siempre estará esperando el siguiente plot twist.
¿Crees que este tren será tan eficiente como prometen o otro proyecto que se quedará en el limbo? Comparte esta nota y dinos qué piensas. Y no te pierdas nuestro siguiente análisis sobre los mega-proyectos que están transformando (o intentando transformar) el país.






