El gran enigma de Tiger Woods
Todos lo vimos sonreír en Riviera. La pregunta era directa: ¿Está descartado el Masters? Su respuesta fue un simple “No”. Esa sonrisa lo decía todo. No habría más explicaciones.
Así es Tiger. Mantiene al mundo del golf en suspenso, un juego que domina a la perfección.
Dos decisiones que definen su futuro
Ahora se enfrenta a dos caminos importantes. El primero es Augusta, donde su camiseta roja del domingo es casi tan icónica como la chaqueta verde. Pero hay otro asunto igual de grande: la capitanía de la Ryder Cup 2027.
Fuentes cercanas a la situación confirman que la PGA of America le ha pedido una respuesta antes del Masters. No es un ultimátum, pero sí una fecha límite flexible.
“Creía que en mi mejor época pasaba muchas horas practicando. No se compara en absoluto con lo que hemos hecho en la sala de juntas”, admitió Woods.
Y ahí está el meollo del asunto. Tiger está más ocupado que nunca. Su rol principal ahora es como presidente del Comité de Competición del Futuro, trabajando en una de las reformas más complejas del calendario del PGA Tour.
¿Y su cuerpo? ¿Qué dice?
La semana pasada en el Genesis Invitational se le vio con buen aspecto. Varios notaron “el propósito en su paso” y lo corpulento que lucía. En conferencia de prensa se mostró cómodo, natural.
Pero las lesiones no perdonan. Su tendón de Aquiles ya no es problema, pero se recupera de su séptima cirugía de espalda. A los 50 años, la recuperación lleva más tiempo.
“No bien todos los días, pero puedo pegarlos”, comentó sobre sus golpes completos.
El tiempo, su mayor adversario
Al final, todo se reduce a prioridades. Woods está impulsado por una misión: reconfigurar el modelo del golf al más alto nivel. La Ryder Cup sería un honor enorme, pero consume tiempo… mucho tiempo.
“Estoy tratando de entender qué es lo que intentamos hacer con nuestro tour”, explicó. “Eso me ha tenido ocupado horas y horas todos los días”.
Mientras tanto, las próximas semanas podrían darnos pistas sobre su progreso físico y sobre el avance del nuevo calendario que tanto trabajo le demanda.
El golf espera. Como siempre, Tiger decide cuándo y cómo dar las respuestas.




