El futuro de Tiger: más junta directiva que campo de práctica
La imagen es clara: Tiger Woods frente a los micrófonos, pero su mente parece estar en cualquier lugar menos en el próximo tee. A dos meses del Masters, el gran interrogante sigue sin respuesta definitiva.
“Pienso que pasé muchas horas practicando cuando estaba en mi mejor momento”, confesó. “No se compara con lo que hemos hecho en la planeación de esto”.
Esas palabras dicen más que cualquier análisis médico. El hombre que redefinió el golf ahora redefine su relación con el juego.
Cirugías, calendarios y decisiones pendientes
Su séptima operación de espalda -un reemplazo de disco en octubre- sigue dictando el ritmo. Cumplió 50 años y es elegible para el PGA Tour Champions, pero ni siquiera eso acelera su regreso.
¿El Masters? Cuando le preguntaron si estaba descartado, su respuesta fue un simple “No”. Nada más. El silencio después habla por sí solo.
Lo fascinante es ver dónde pone su energía actualmente. Forma parte de la junta de la PGA Tour Enterprises y encabeza el comité que busca reinventar el calendario profesional.
Su visión: menos torneos, pero más significativos. Eventos grandes en mercados importantes, convertirse en el deporte imprescindible del verano. Un proyecto monumental que consume esas horas que antes dedicaba al driving range.
La Ryder Cup también espera. La PGA of America retrasó la elección del capitán para 2025 esperando su respuesta. Woods ya rechazó el puesto hace dos años por falta de tiempo.
Ahora, con más responsabilidades administrativas que nunca, la ecuación tiempo parece aún más complicada.
Lo único claro es este dato brutal: 2024 marcó la primera vez en su carrera que no compitió en un torneo en solitario. El récord de 24 cortes consecutivos superados en Augusta queda como testamento de lo que fue.
Mientras tanto, sigue recuperándose. La rotura del tendón de Aquiles operada en marzo del año pasado ya no lo limita, según sus propias palabras. Pero la espalda… esa es otra historia.
Woods navega aguas desconocidas: demasiado joven para retirarse definitivamente, demasiado lastimado para competir regularmente, y demasiado valioso para el deporte como para desaparecer completamente.
Su legado ya está escrito con cinco chaquetas verdes. Ahora escribe un nuevo capítulo desde la sala de juntas.




