El acto de defensa de Sheinbaum en el escenario de Dos Bocas
La presidenta Claudia Sheinbaum subió al podio este miércoles con un guión claro. Calificó como “extraordinaria” la producción en la refinería Olmeca de Dos Bocas y lanzó su dardo político. ¿El objetivo? Lo que ella llamó “los mitos del neoliberalismo”.
“Los mitos del neoliberalismo, las mentiras, por no decir las mentiras. Los mitos”,
expresó con esa intensidad que mezcla convicción y estrategia. No fue solo una declaración técnica. Fue un framing político perfecto: enmarcar cualquier duda o crítica como parte de un credo económico superado.
Los números detrás del discurso
Mientras la narrativa presidencial pintaba el cuadro, los técnicos de Pemex trajeron los datos. Carlos Armano Lechuga, director de Pemex Transformación Industrial, detalló la escalada.
El primer tren arrancó en marzo de 2025 procesando entre 105 y 110 mil barriles diarios. Para junio, el segundo tren elevó la cifra a 150-160 mil. Y cerraron diciembre con un promedio de 263 mil barriles, alcanzando picos sostenidos de 320 mil.
Ahora viene la promesa para este año: procesar 300 mil barriles por día. Y la gran meta para 2026 es consolidar los 320 mil. Con eso, el sistema nacional de refinación —incluyendo a Olmeca— llegaría a 1.3 millones de barriles.
“Si sumamos a Deer Park con 200 mil, entonces estaríamos esperando cerrar el año total… en un millón y medio de barriles”,
comentó Lechuga. Esa es la jugada maestra: presentar una cadena productiva integrada y en ascenso.
Sheinbaum sabe que en política, como en el teatro, lo que importa es la percepción final. Al tachar las críticas de “mitos”, desarma el debate técnico antes de que empiece. Conecta este proyecto con la batalla ideológica central de su gobierno: el fin del neoliberalismo.
Pero detrás del drama retórico hay una apuesta muy concreta. Millones de barriles, inversiones billonarias y la promesa de una soberanía energética que su base electoral espera como acto final. El telón aún no cae. La función continúa.




