El gran acto educativo de la Cuarta Transformación
Claudia Sheinbaum lo dejó claro en su mañanera. La educación pública no es un discurso, es el centro de su proyecto. Y para demostrarlo, puso números sobre la mesa que duelen por su contundencia.
“Esto es realmente la esencia de la Cuarta Transformación y la educación como centro de la Transformación, la educación pública”, declaró con esa convicción que ya le conocemos.
El argumento es dramático en su simpleza. En solo siete años, desde 2019 hasta el final de su mandato en 2026, el gobierno invertirá 341,786 millones de pesos en infraestructura educativa. La comparación es el golpe teatral: durante 18 años del llamado ‘periodo neoliberal’, apenas se destinaron 304,907 millones.
Más que cemento, una apuesta de país
“En el sexenio vamos a invertir 350 mil millones de pesos”, detalló Sheinbaum. El dinero irá a mejoras en escuelas existentes y construcción de nuevas, desde educación básica hasta superior. Pero aquí está lo importante: no son solo edificios.
A esa cifra monumental se suman 160 mil millones para becas estudiantiles. También aumentos salariales para profesores y creación de más plazas. Es decir, están construyendo el escenario completo: mejores espacios, más maestros bien pagados y apoyo económico para que ningún estudiante se quede fuera.
Mi padre siempre decía que la política se mide por lo que hace en las aulas. Porque lo que pasa allí determina el futuro del país. Sheinbaum parece haber aprendido esa lección al pie de la letra.
La pregunta ahora no es si la inversión es histórica—los números gritan que sí—sino si logrará transformar realmente un sistema educativo que arrastra décadas de abandono. El telón ya se levantó. Ahora toca ver la función.




