La leyenda de las Tuzas que no sabe si decir adiós (o seguir rompiéndola)
Imagínense esto: después de 38 años de patear balones (y egos), Mónica Ocampo, la capitana de las Tuzas, estaba lista para colgar los botines con estilo: un título de campeonato y una despedida épica. Pero el destino, como un meme malinterpretado, tenía otros planes. Resulta que Charlyn Corral, la tricampeona de goleo, le soltó el *”no te vayas, quédate un ratito más”* que hasta a Shakira le hubiera funcionado. Y ahora, la mediocampista está en modo *”¿me quedo o me voy?”*, negociando con los directivos del Pachuca como si fuera un drama de Netflix.
El ultimátum que se convirtió en motivación (y luego en dilema)
Todo empezó en la Liguilla, cuando Ocampo, en un momento de *main character energy*, les soltó a sus compañeras: *”Si ganamos, me retiro”*. Spoiler: ganaron. Pero entre el champagne y los abrazos, Char Corral le lanzó el guante: *”Nah, tú puedes más”*. Y aquí estamos, con Mónica en modo *”tal vez sí, tal vez no”*, mientras los directivos Armando Martínez y Alan Calleja se rascan la cabeza pensando cómo retener a una leyenda que ya tiene un pie en el banquillo técnico.
*”Ahorita tuve chance de platicar con el ‘Presi’ y Calleja”*, confesó Ocampo, en un tono que mezcla esperanza y realismo millennial. *”Ojalá sean buenas noticias para todos”* (traducción: *”O me dan contrato o me voy a volver su jefa como entrenadora”*).
Las veteranas que le dan esperanza (y un complejo a las jóvenes)
Para justificar su posible regreso, Ocampo no dudó en tirar nombres pesados: Christine Sinclair (41 años) y Marta (39), dos cracks que siguen rompiéndola en la cancha como si el tiempo fuera un mero trámite. *”Hay que cuidarse al triple por la edad”*, admitió, mientras probablemente side-eyeaba a las juveniles que se quejan del cansancio después de un entrenamiento.
Y aunque suene a despedida, la capitana dejó claro que, pase lo que pase, no se alejará del fútbol. *”Seguiré en este ámbito, pero ahora desde los banquillos”*, dijo, en un guiño a su próxima etapa como entrenadora. Aunque, entre nosotros, ¿quién no querría verla dar una última vuelta olímpica?
¿La moraleja? En el fútbol, como en Tinder, a veces el *”último date”* nunca llega. Y si una leyenda como Ocampo aún duda entre retirarse o seguir, quizá deberíamos aplicar eso de *”vive el momento”*… o al menos hasta que la directiva decida.
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