¿Clases o fútbol? La SEP lo piensa
Mario Delgado, secretario de Educación Pública, soltó la bomba: están evaluando suspender las clases presenciales los días que México juegue en el Mundial 2026. Nada está decidido, pero la idea ya está sobre la mesa.
“Hay una petición de que no haya clases en los días del partido, estamos revisando, estamos analizando”, dijo el funcionario.
Suena a que alguien ya hizo los cálculos del caos vial. Y efectivamente, la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, lleva meses pidiendo exactamente eso.
La jugada maestra del tráfico
Brugada no se anda con rodeos. En marzo ya había lanzado la solicitud formal a la SEP. Su argumento es puro realismo capitalino: menos coches, menos dolor de cabeza para todos.
“Hemos solicitado a la SEP para que emita una definición acerca de que esos días se suspendan clases”, expresó Brugada.
La medida busca replicar lo que funcionó (a medias) en pandemia: teletrabajo y flexibilidad. La idea es clara: vaciar las calles para que el evento deportivo no colapse la ciudad.
Pero aquí viene mi escepticismo de oficio. ¿De verdad necesitamos cancelar la educación para manejar el tránsito? ¿No hay otras herramientas? Suena a solución fácil para un problema complejo de movilidad que arrastramos por décadas.
Lo más irónico es el timing. Justo cuando intentamos recuperar el aprendizaje perdido por el COVID, ahora contemplamos interrumpirlo por… un partido de fútbol. La memoria histórica brilla por su ausencia.
La SEP dice que “está hablando con los maestros”. Ojalá también hablen con los padres. Porque al final, son ellos quienes tendrán que resolver el rompecabezas logístico familiar mientras las autoridades ven el juego.




