Un giro sanitario para un expresidente condenado
El Hospital DF Star de Brasilia confirmó este viernes que Jair Bolsonaro sufre una bronconeumonía y se encuentra en la unidad de cuidados intensivos. Recibe antibióticos por vía intravenosa y soporte clínico.
Horas antes, su hijo mayor, Flávio, había anunciado en redes sociales el traslado del expresidente desde la cárcel al centro médico. “Pido oraciones para que no sea nada grave”, escribió el también aspirante presidencial.
“El paciente se encuentra actualmente internado en la unidad de cuidados intensivos, recibiendo antibióticos por vía intravenosa y soporte clínico no invasivo”, indicó el hospital.
Los síntomas que llevaron al ingreso fueron fiebre alta, bajo nivel de oxígeno, sudoración y escalofríos. Los exámenes apuntan a una neumonía probablemente causada por aspiración.
Un historial médico marcado por la política
Bolsonaro, de 70 años, cumple una condena de 27 años por intentar suprimir el sistema democrático tras su derrota electoral de 2022. Su salud ha sido frágil desde que fue apuñalado en un acto de campaña en 2018.
En enero ya fue escoltado al mismo hospital para pruebas cerebrales tras una caída. Ahora, esta nueva complicación respiratoria ocurre mientras su hijo Flávio aparece casi empatado con Lula en las encuestas para las próximas elecciones.
La condena del expresidente incluye cargos por liderar una organización criminal armada y planear acciones violentas contra figuras del Estado. Él siempre ha negado cualquier delito.
Mientras los antibióticos hacen efecto en la UCI, la sombra judicial y la carrera electoral familiar siguen su curso.




