Un giro inesperado en la política de vivienda
El Infonavit anunció hoy una medida que, en papel, suena casi revolucionaria. Autorizaron que trabajadores independientes, migrantes y otros grupos históricamente excluidos puedan usar el ahorro de su Subcuenta de Vivienda para créditos. La pregunta que todo periodista cínico se hace es: ¿por qué ahora?
La propuesta fue aprobada en la sesión 929 del Consejo de Administración. Con los votos a favor de empleadores, trabajadores y gobierno. Un consenso tan amplio siempre me hace levantar una ceja.
¿Quiénes se benefician realmente?
Las modificaciones permitirán el acceso al crédito a personas que antes estaban fuera del radar. Hablamos de trabajadoras del hogar, periodistas, músicos y migrantes. Sectores que durante décadas han estado en un limbo jurídico-financiero.
“Esto constituye un avance sustantivo para ampliar el acceso al crédito a sectores no atendidos”, celebró Armando Baez Pinal en representación de los músicos.
Octavio Romero Oropeza, director general del Infonavit, reconoció la importancia del diálogo con el sector obrero. Mencionó reuniones en febrero en el aeropuerto de la Ciudad de México y encuentros posteriores en Reynosa, Matamoros y Cancún.
El timing es interesante. Justo cuando se acerca el periodo electoral y hay presión por mostrar resultados tangibles en materia social.
Lo más llamativo son las metas anunciadas: esperan entregar 15 mil viviendas mensuales a partir de diciembre de 2026. Una cifra ambiciosa que habrá que seguir con lupa.
La promoción del Programa de Vivienda para el Bienestar junto con los sindicatos será fundamental, según Romero Oropeza. Veremos si esta vez las buenas intenciones se traducen en acciones concretas para quienes más lo necesitan.




