Sheinbaum responde: Rocha Moya no se ha ido
A dos semanas de que Washington soltara la bomba contra 10 mexicanos por presuntos nexos con el narco, la presidenta Claudia Sheinbaum salió al quite. Su mensaje: el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sigue firme en la entidad. No hay vuelo, no hay fuga.
Desde Palacio Nacional, en su conferencia mañanera, la mandataria dejó claro que esto es un asunto jurídico. Y punto. “Tiene que ver con la soberanía de México”, soltó. Como si dijera: aquí no se dicta desde fuera.
El lío de las pruebas
La Casa Blanca pidió detención y extradición exprés contra Rocha Moya, el senador Enrique Inzunza Cázarez y otros ocho. Pero Sheinbaum no se tragó el cuento. La Secretaría de Relaciones Exteriores ya pidió las pruebas. “Así de sencillo. No puede hacerse si no hay pruebas”, afirmó. Hasta la Fiscalía General de la República dijo: no hay elementos para actuar.
Y cuando le preguntaron directo: “¿Dónde está Rocha Moya?”, respondió categórica: “Él sigue en Sinaloa. El Gabinete de Seguridad puede informar mañana”.
Guerra de propaganda
Sheinbaum no se guardó nada. Acusó una campaña de desinformación para crear incertidumbre. “Hay muchísima propaganda, hay mucha mentira”, disparó. Hasta bromeó que el Detector de Mentiras ya se quedó corto. Su mensaje: no crean todo lo que les venden.
Y sobre el ataque a la casa de Rocha Moya, la presidenta aclaró: “Es una propiedad de hace 10 años, estaba abandonada”. Otro capítulo de este drama que promete más giros.




