El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa para aplazar de 2027 a 2028 la segunda elección popular de jueces, magistrados y ministros. Además, introduce ajustes al diseño de la reforma judicial aprobada en el sexenio anterior.
¿Qué busca corregir?
Luisa María Alcalde, consejera jurídica, presentó la propuesta. Los cambios atacan fallas detectadas en la primera implementación: baja participación ciudadana y cuestionamientos sobre los perfiles seleccionados, considerados por algunos como sin suficiente experiencia judicial o con vínculos políticos.
La iniciativa crea una Comisión Coordinadora para homologar criterios de evaluación entre los tres poderes. También exige exámenes técnicos elaborados por la Escuela Nacional de Formación Judicial, entrevistas especializadas y mayores requisitos de experiencia profesional para los candidatos.
Menos candidatos en la boleta
Para simplificar el proceso y evitar confusión, se reduce el número de aspirantes mediante un doble filtro de selección y una insaculación pública. Así se busca que el votante tenga opciones más claras.
El retraso de un año se justifica por la necesidad de aplicar estos nuevos filtros sin apresurar el proceso. La primera elección, celebrada en 2025, dejó lecciones que el gobierno pretende corregir antes de la siguiente convocatoria.




