Tensión diplomática por declaraciones de la DEA
Las declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, han provocado fricciones en la relación bilateral con México. El funcionario afirmó recientemente que el gobierno mexicano y los cárteles mantienen una “conexión mortal”. Dijo que combatir esa supuesta alianza es prioridad para su agencia.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las acusaciones. Las calificó como “desafortunadas, sin sustento y sin fundamento”.
No es la primera controversia de Cole hacia México. Desde que asumió el cargo en 2025, su nombramiento fue cuestionado. Reportes periodísticos lo vinculan con la filtración de información sensible en 2011 que derivó en la tragedia de civiles en Allende, Coahuila, atribuida al grupo criminal Los Zetas.
Cole también ha respaldado medidas de la administración Trump. Apoya clasificar a los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras. Además, ha defendido la posibilidad de operaciones encubiertas de agencias estadounidenses dentro de México.
En sus señalamientos más recientes, Cole apuntó al caso de Sinaloa. Sugirió que funcionarios mexicanos podrían haber colaborado con grupos criminales. Sheinbaum insistió en que no hay pruebas y que sus declaraciones dañan la cooperación bilateral.




