Porque nada dice “colaboración internacional” como un curso acelerado de “Cómo molestar a narcos”
Ah, la DEA, esa agencia estadounidense que nunca pierde oportunidad de recordarnos que el narcotráfico es un problema… pero solo cuando les conviene. Este lunes, en un acto que mezcla el optimismo de un niño con crayones y la arrogancia de un turista pidiendo tacos “sin picante”, anunciaron el Proyecto Portero: un programa para entrenar a agentes mexicanos en el arte de perseguir a los jefes de plaza. ¿El objetivo? Desmantelar la estructura de mando de los cárteles. Spoiler alert: ya tenemos el cartón lleno de programas similares que terminaron como wallpaper de oficina gubernamental.
“Socios mexicanos”, dice… mientras revisan el manual en inglés
Terry Cole, jefe de la DEA, soltó la perla del día: “Utilizaremos todo el poder del Gobierno estadounidense”. Traducción: enviarán PowerPoints con fuentes Comic Sans y llamarán “operación conjunta” a lo que en realidad es un taller de tres semanas donde, seguramente, algún agente gringo explicará por enésima vez que el fentanilo es malo. Eso sí, no especificaron qué dependencias mexicanas participarán. ¿Será que aún no encuentran voluntarios? O peor: ¿ya les cobraron el “derecho de piso” por operar en la frontera?
Lo más gracioso es que describen a los jefes de plaza como si fueran villanos de Marvel: “claves para el tráfico de drogas, dinero y armas”. ¿Nadie les dijo que en México eso lo sabe hasta el señor de los tamales? Eso sí, el programa promete capacitación en centros de inteligencia. O sea, los mismos lugares donde, irónicamente, los narcos ya tienen infiltrados. ¡Qué mejor escenario para un reality show!
Cole lo llamó “primer paso audaz”. Audaz como decirle “sí, claro” al cuarto tequila, porque si algo nos ha enseñado la historia es que los cárteles adoran cuando les anuncian planes con nombres épicos. Seguro ya están actualizando sus CVs con: “Habilidades: evadir Proyectos Portero (nivel experto)”.
Y la cereza del pastel: el fentanilo es “prioridad urgente”… hasta mañana
La DEA insiste en que, aunque el fentanilo les quita el sueño (y con razón), hay que atacar la estructura total de los cárteles. O sea, pretenden desmantelar décadas de crimen organizado con un cursito de “Cómo ser Rambo en 21 días”. ¿El siguiente módulo? “Lección 5: Sobrevivir cuando tu informante resulta ser primo del jefe”.
Mientras tanto, los investigadores mexicanos asentirán educadamente, tomarán notas y, entre café y café, pensarán: “¿En serio creen que no hemos intentado esto antes?”. Pero hey, al menos habrá material fresco para el próximo informe anual lleno de gráficas coloridas y cero autocrítica.
¿Te intriga ver cómo termina esta comedia binacional? Comparte esta nota y sigue explorando más contenido sobre los eternos intentos por “ganarle” al narco. Spoiler: el próximo capítulo se titulará: “Proyecto Portero 2: Esta vez es personal (o no)”.




