El escenario es una tragedia que se repite
Alejandro Moreno Cárdenas, el jefe nacional del PRI, no usa medias tintas. Su diagnóstico es brutal: el gobierno federal está “completamente rebasado”. Lo dice mirando los hallazgos recientes en Tláhuac, Chalco y ese rancho en Jalisco donde la tierra parece devolver secretos aterradores.
“Pese a que las autoridades tenían conocimiento previo… no se actuó con la debida contundencia”, criticó el priista.
Para él, esto no es solo incompetencia. Es omisión. Es dejar que las madres buscadoras hagan con sus propias manos el trabajo que le corresponde al Estado. ¿Se imaginan? Ellas, con su dolor a cuestas, cavando donde las instituciones miran para otro lado. Eso, amigos, es el retrato más crudo del abandono.
Un llamado que suena a campaña
Moreno asegura que México necesita un cambio de rumbo. Que la violencia exige acciones firmes. Suena a discurso de campaña, ¿no? Porque en este teatro político, cada denuncia es también un posicionamiento. El PRI busca capitalizar el descontento mientras el reloj corre para las próximas elecciones.
La pregunta que queda flotando es incómoda: si ellos volvieran al poder, ¿la estrategia sería distinta? O son solo líneas en un guion que todos hemos visto antes. Mientras tanto, la búsqueda continúa. Con o sin el Estado.




