Reunión en la capital
Ernestina Godoy Ramos, la fiscal general, se sentó con más de 20 líderes del sector privado. El objetivo declarado: fortalecer la “certeza jurídica” y trazar una estrategia integral contra la extorsión.
Suena bien, ¿verdad? Siempre suena bien cuando las autoridades prometen coordinación. La pregunta es qué tan permanente será ese mecanismo de diálogo que acordaron establecer.
“…coincidieron en la necesidad de establecer mecanismos de coordinación permanente entre autoridades y empresarios…”
El plan sobre la mesa
Godoy Ramos planteó una estrategia con tres patas: prevención del delito, atención a sus causas y fortalecimiento institucional. También ofreció un canal directo al Gabinete de Seguridad para que los empresarios lleven sus quejas.
Lo curioso es el timing. Un plan que será presentado próximamente ante el Senado, justo cuando las presiones por seguridad aumentan. Promesas de mediación y educación como herramientas contra la violencia completan el discurso oficial.
Pero aquí está el bisturí: en un país con memoria corta, ¿cuántas veces hemos escuchado este mismo guion de “colaboración conjunta”? La verdadera prueba no está en las reuniones, sino en lo que ocurre después de que se apagan las luces y los micrófonos.




