Operativo simultáneo sacude el mundo del juego en Monterrey
La escena parecía sacada de una serie. Agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJNL) moviéndose al unísono en cuatro puntos distintos. El objetivo: establecimientos vinculados al empresario Sergio Gil. El motivo, según la autoridad, investigar supuestas operaciones ilícitas y recursos de dudosa procedencia.
Los focos rojos se encendieron en el Casino Red, en San Jerónimo; el VIP Del Valle; otro más en la zona y el Casino Regio. Clientes desalojados, puertas selladas. Un despliegue que no pasó desapercibido.
“Actos de investigación a cargo de Unidades especializadas… por el posible delito de Falsificación y uso de documentos en general, y lo que resulte”, señaló la ficha oficial.
Pero aquí es donde la trama se espesa. Fuentes cercanas a la investigación trascendieron que los hilos podrían llevar también a otros delitos graves: falsificación documental y trata de personas. No son acusaciones menores.
Este no es el primer capítulo problemático para algunos de estos lugares. En el pasado, Protección Civil ya había bajado el telón con clausuras temporales. Ahora, los inmuebles quedan bajo el resguardo total de la autoridad.
¿Qué sigue? La Fiscalía, a través de su Unidad Especializada en Operaciones, teje la red. Cada documento incautado, cada disco duro revisado, es una pieza más del rompecabezas. El empresario Sergio Gil está ahora en el centro del escenario judicial.
Mientras tanto, en Monterrey, el mensaje es claro: la mirada de la ley está sobre un sector que siempre ha caminado en la delgada línea entre el entretenimiento y la sombra.




