El Bizneitorado Habla: Un Like a los Avances, Pero con un Comentario Pasivo-Agresivo
En un giro argumental que nadie vio venir, el sector empresarial mexicano, ese que usualmente tuitea “¡Bajen los impuestos!” a las 3 a.m., ha salido a dar su veredicto sobre el gobierno actual. Y oh, sorpresa, no es puro hate. Según ellos, sí hay avances considerables, como esa misión casi imposible de reducir la pobreza. Pero, como no podía ser de otra forma, la cosa viene con una lista de *disclaimers* más larga que los términos y condiciones de una app que no lee nadie. Básicamente, es un “sí, pero…” monumental. Traducción: “Hey, se aprecia el esfuerzo, pero la fiesta está lejos de ser perfecta y hay temas que huelen peor que un tupper olvidado en la oficina”.
Octavio de la Torre, el presidente de la Concanaco-Servytur (o sea, el jefe de jefes de las cámaras de comercio), fue el encargado de soltar la bomba de humo de la diplomacia. Aseguró que los datos presentados por la presidenta Claudia Sheinbaum son reales. Sí, como leen, REALES. Casi se cae de la silla confirmando que ha habido una disminución de la pobreza y un crecimiento en los programas sociales. También le echó flores a la inversión en infraestructura, que no es poca cosa. O sea, le dio su check de verificación azul momentáneo al gobierno. Pero agárrense, porque aquí viene el plot twist.
El Side Eye Colectivo Hacia la Informalidad y la Inseguridad
Resulta que todo este mood positivo tiene sus límites, como la batería del celular en un día pesado. De la Torre admitió que, aunque existe un diálogo entre el sector público y el privado y se está atendiendo el tema de la extorsión y la inseguridad, la paciencia no es infinita. Básicamente, dijo: “Vamos a darle chance, que esto acaba de empezar, pero el año que viene nos vemos en las reviews”. Su evaluación pendiente para el próximo año incluye nada más y nada menos que al Poder Judicial y la reforma contra la extorsión. Un “hold my café” institucional.
Por otro lado, Vicente Gutiérrez Camposeco, de la Canaco CDMX, vino a equilibrar la fuerza con una dosis de realidad que duele más que abrir los datos móviles a fin de mes. Reconoció los avances en inversión extranjera y ese ambiente de estabilidad macroeconómica que tanto gusta a los mercados. Incluso destacó el dato de que 13 millones de mexicanos salieron de la pobreza, lo cual es para echar las campanas al vuelo. PERO (siempre hay un pero), acto seguido soltó la bomba: la tasa de informalidad laboral sigue en un escandaloso 54.8%. O sea, más de la mitad de la fuerza laboral está en modo freelance forzoso, sin prestaciones, sin seguro, sin esa estabilidad que tanto se pregona.
Y por si alguien pensaba que la cosa quedaba ahí, Camposeco decidió hacer un dump de verdades incómodas. Aunque la inflación bajó a un 3.49%, los precios de la canasta básica siguen por las nubes, como ese influencer que sube stories desde un lugar exótico. La inversión privada nacional está estancada, básicamente en pausa, por la famosa incertidumbre jurídica (que es como decir “le tenemos desconfianza al sistema, lol”). Para rematar, el crecimiento de la economía en el primer semestre fue de solo un 0.9%, una cifra que está por debajo del promedio histórico y que nos deja a todos con cara de “¿en serio?”.
En resumen, el mundo empresarial le está dando un voto de confianza… condicional. Es como darle una segunda oportunidad a una app que antes se colgaba mucho: funciona mejor, pero aún tiene bugs importantes que arreglar. La inseguridad, la extorsión y la informalidad son los principales glitches en este sistema. Y todos, con el celular en la mano, estamos esperando la actualización del próximo año para ver si finalmente se solucionan o si toca cambiar de modelo.
¿Te resonó este análisis? ¡Compártelo en tus redes y etiqueta a quien deba leerlo! Y no dejes de explorar más contenido sobre la actualidad económica en nuestro portal.




