Velocidad de vértigo para una reforma clave
Menos de un día. Eso es lo que tardó la llamada ‘Plan B’ de Claudia Sheinbaum en conseguir el visto bueno de 17 congresos locales. Ya tiene la constitucionalidad en el bolsillo. Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Ciudad de México… la lista de estados que aprobaron la minuta en sesiones express es larga y supera holgadamente el número mágico requerido.
¿Y qué trae este paquete?
Se vende como una medida de austeridad. El punto estrella: ponerle techo a los sueldos de consejeros y magistrados electorales. Ninguno podrá ganar más que la propia presidenta. Ajustes generales al gasto institucional completan el menú.
Aquí está el detalle jugoso: se aprobó sin un solo cambio respecto al proyecto que envió el Senado. Eso significa que se cayó lo de la revocación de mandato presidencial, una propuesta original del Ejecutivo que se quedó en el camino.
Las legislaturas que aprobaron la minuta en sesiones extraordinarias incluyen, entre otras, a Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Guerrero, Ciudad de México, Estado de México, Veracruz y Puebla.
Con los avales estatales ya encajados, el siguiente paso es casi un trámite. Se espera que la Cámara de Diputados emita la declaratoria oficial de constitucionalidad este martes 14 de abril. La máquina legislativa ha funcionado con una sincronización digna de un reloj suizo. O, dependiendo del cristal con que se mire, con una premura que invita a más de una pregunta.




