El dulce negocio del Día del Niño
El 30 de abril es una de las cuatro fechas más dulces del año. Literalmente. Chocolates, paletas, gomitas, mazapanes… los pequeños buscan endulzarse sin tregua. Y aunque los sellos de exceso de calorías y azúcares están por todas partes, y hasta hay prohibición en escuelas, la industria no para.
Los números no mienten: las ventas de dulces crecieron a un ritmo compuesto de 3.6% en los últimos tres años. Durante la pandemia pegaron un brinco de casi 10%. ¿Paradoja? No tanto.
“El mercado crece y se desarrolla en un país donde consumir dulce es importante en celebraciones”, explica Julio Rascón, director del segmento de Confitería en ISCAM.
¿Qué se vende más?
Los chocolates son los reyes: representaron el 30% de las ventas totales el año pasado y crecieron 5.6%, a pesar del aumento de precios. Las gomitas también están imparable: subieron 6.1%. La industria innova en formas y colores, y eso enamora a los pequeños.
Las bolsas mezcladas son el producto estrella en México. Y el chicle, por su lado, se mantiene firme porque está ligado al aliento fresco.
¿Qué baja? Los paquetes que cuestan alrededor de 50 pesos están perdiendo terreno.
La maquinaria detrás del dulce
En total, el canal de mayoreo movió 63 mil millones de pesos en 2025. Más de la mitad (57.6%) se vendió a través de 640 mil tiendas. También hay venta directa desde camionetas a tiendas (19.5%), autoservicios (10.5%), tiendas de conveniencia (6.8%) y clubes de precio (5.5%).
Derrama económica: no solo dulces
La Concanaco-Servytur calcula que el Día del Niño dejará una derrama total de 37 mil 500 millones de pesos, beneficiando a 3.6 millones de negocios: juguetes, electrónicos, ropa, restaurantes, cines…
“Cada regalo, cada comida, cada salida fortalece a los negocios que todos los días levantan la cortina”, dijo Octavio de la Torre, líder del organismo.
Así que mientras los sellos advierten y las escuelas prohíben, el mercado sigue su curso: endulzando celebraciones y moviendo la economía.




