La justicia tiene memoria, aunque a veces tarde en cruzar fronteras
Erika María “N” ya no puede esconderse en el mapa. Acusada de asesinar a su nuera, Carolina Flores Gómez —exreina de belleza— en un departamento de Polanco, fue detenida en Venezuela gracias a una ficha roja de INTERPOL. La Fiscalía capitalina lo confirmó, y el caso vuelve a poner sobre la mesa esa pregunta incómoda: ¿cuántas veces la violencia doméstica se disfraza de conflicto familiar?
“La persona detenida se encuentra bajo custodia de las autoridades de ese país, en tanto se realizan las gestiones necesarias para formalizar su extradición a México”
Los hechos que nadie olvida
Según los reportes, la discusión dentro del inmueble escaló hasta que Erika María presuntamente disparó varias veces contra Carolina. La denuncia se presentó el 16 de abril de 2026. Al día siguiente, un juez ya había girado la orden de aprehensión. Rápido, sí, pero el sistema no siempre es así de ágil cuando la víctima no tiene reflectores.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX, en coordinación con la FGR, activó la Notificación Roja. Y funcionó: autoridades venezolanas la localizaron y detuvieron. Ahora viene lo tedioso: la extradición. Mientras tanto, Erika María espera en custodia allá, mientras aquí se prepara el proceso por feminicidio.
Lo que no dicen los comunicados
Nadie menciona si había denuncias previas por violencia. Nadie explica por qué una suegra termina disparando contra su nuera en Polanco, una zona donde la violencia suele ser más silenciosa. La ironía es que Carolina era reina de belleza, y su imagen pública contrasta con el horror de un departamento convertido en escena del crimen.
El caso recuerda que el feminicidio no distingue clases ni barrios, aunque la cobertura mediática sí. Esperemos que la extradición no se empantane en trámites burocráticos. Por ahora, la ficha roja hizo su trabajo. Falta que la justicia haga el suyo.




