Vuelos directos y diálogo diplomático
El presidente Donald Trump anunció que su administración permitirá la reanudación de vuelos directos entre Estados Unidos y Líbano, suspendidos desde 1985 tras el secuestro del vuelo 847 de TWA. La medida se conoció luego de su reunión en la Casa Blanca con el presidente libanés, Joseph Aoun.
“Ordeno a mi Administración que permita que todas las aerolíneas estadounidenses vuelen directamente a Líbano para que los estadounidenses puedan visitar fácilmente esta hermosa tierra”, escribió Trump en redes sociales.
Durante el encuentro, Trump prometió “ayudar mucho” al Líbano. Aoun es el primer mandatario libanés en visitar Washington desde 2009. La visita ocurre en un contexto de tensión regional, tras meses de conflicto entre Israel y el grupo armado Hezbolá, respaldado por Irán.
Avances hacia un acuerdo marco
Líbano e Israel suscribieron el 26 de junio un acuerdo marco que prevé la retirada de fuerzas israelíes del sur del país y el desarme de Hezbolá. La implementación se inició en zonas piloto como Zawtar al-Gharbieh, donde el ejército libanés ya comenzó a desplegarse. No obstante, persisten desacuerdos: fuerzas israelíes dispararon tiros de advertencia durante el operativo, aunque ambos bandos difieren sobre la ubicación del incidente.
El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó el acuerdo: “¿Cómo se reemplaza a Hezbolá? Se les derrota y se les reemplaza con un gobierno lo suficientemente fuerte para ser la única fuerza armada del país”. Advirtió que Líbano no estará en paz mientras no se resuelva el tema del grupo armado.
Trump mencionó que hablaría personalmente con Hezbolá si Aoun se lo pidiera, e incluso planteó la posibilidad de que Siria intervenga contra la organización. Ambas opciones son impopulares en Líbano.
Cautela en el terreno
Abed Ezzeldine, alcalde de Zawtar al-Gharbieh, se mostró prudente: los residentes desplazados podrán revisar sus hogares, pero no quedarse debido a la infraestructura destruida. “Las casas han sido demolidas. Ellos (los israelíes) han destruido las calles”, declaró.
Israel planea mantener una presencia militar prolongada en una “zona de seguridad” en el sur. Mientras, el gobierno libanés, surgido de una campaña reformista en 2025, insiste en que la retirada israelí y el apoyo financiero internacional son fundamentales para una solución sostenible. El conflicto reciente dejó más de 4.000 fallecidos y 1,2 millones de desplazados en Líbano.




