Nuevas hostilidades en Oriente Medio
Estados Unidos reportó el fallecimiento de otro militar en Irak durante la detonación controlada de un dron iraní. La cifra de militares estadounidenses caídos desde el inicio de la guerra asciende a 17.
El domingo, Washington lanzó más bombardeos contra la Guardia Revolucionaria iraní, en respuesta al ataque del viernes en Jordania que dejó víctimas. El Comando Central estadounidense informó que alcanzó instalaciones de vigilancia costera, defensa aérea y almacenes de misiles y drones, buscando degradar la capacidad de Irán para controlar el estrecho de Ormuz.
Irán denunció que los bombardeos impactaron un sitio de construcción de una central nuclear en Darkhovin, aunque el OIEA señaló que el lugar estaba en etapas iniciales y sin material nuclear.
En paralelo, Irán lanzó misiles hacia Jordania, que fueron derribados por las defensas aéreas jordanas. El ejército israelí advirtió que esos proyectiles podrían alcanzar su territorio, activando alertas en Eilat.
“Estamos preparados para reanudar inmediatamente el combate”, afirmó el jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir.
Ataques a infraestructura civil
Kuwait reportó un segundo ataque contra una planta de energía y desalinización, vital para el suministro de agua potable. El Consejo de Cooperación del Golfo acusó a Irán de crímenes de guerra por dañar instalaciones civiles.
El estrecho de Ormuz, ruta clave para el petróleo mundial, ha visto caer drásticamente el tráfico marítimo: apenas ocho tránsitos el sábado, frente a un promedio diario de 140 antes del conflicto. Estados Unidos impuso un bloqueo naval a puertos iraníes y ha redirigido seis buques.
El líder supremo iraní, Mojtabá Jamenei, advirtió sobre “lecciones inolvidables” si continúan los ataques. Irán informó al menos 50 fallecidos y 517 heridos en los recientes bombardeos. Las negociaciones para un alto el fuego permanente, pactadas inicialmente por 60 días, están estancadas.




