Tensión en Islamabad tras operación contra líder iraní
Cientos de personas salieron a las calles este viernes. Protestaban por la muerte del ayatolá Ali Jamenei, el líder supremo de Irán, en ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
En la capital pakistaní, unos 300 manifestantes realizaron una sentada bajo fuerte vigilancia policial. Llevaban carteles con la imagen de Jamenei y coreaban consignas contra Washington y Tel Aviv.
“Las autoridades colocaron contenedores en las calles que conducen a la Embajada estadounidense”, reportaron medios locales. Fue una medida para impedir que la protesta llegara a la sede diplomática.
Los organizadores aceptaron mantener la concentración a tres kilómetros de distancia. La policía confirmó que todo transcurrió de manera controlada.
Una figura clave para los chiíes
Jamenei gobernó Irán desde 1989. Para las comunidades chiíes en países como Pakistán, era una figura religiosa y política fundamental. Su muerte ha generado indignación.
La respuesta no se hizo esperar. La Embajada de EE.UU. en Islamabad emitió una alerta de seguridad para sus ciudadanos. Recomendó limitar desplazamientos y evitar viajar a regiones como Baluchistán o Cachemira.
El mensaje es claro: el riesgo de tensión es real. Cuando un líder con tanta influencia cae, las ondas expansivas cruzan fronteras. Y en esta zona del mundo, nunca se sabe dónde terminarán.




