El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó este lunes a Israel a poner fin a la ocupación de amplias zonas del sur de Líbano y cesar la demolición de viviendas. La declaración ocurre días antes de una nueva ronda de conversaciones directas entre funcionarios libaneses e israelíes en Roma.
Türk visitó Líbano por segunda vez en poco más de un año. Se reunió con autoridades, organizaciones civiles y personas desplazadas por el conflicto entre Israel y Hezbolá. La visita se da en un contexto crítico: desde el 2 de marzo, más de 4,000 personas han fallecido y 1.2 millones han sido desplazadas.
Acciones que alarman
Türk señaló que la demolición masiva de pueblos y aldeas, junto con la muerte de decenas de trabajadores médicos y periodistas, podría equivaler a crímenes de guerra. “La demolición de este tipo enciende enormes alarmas sobre el apego al derecho internacional humanitario”, expresó. Describió lo ocurrido como una “destrucción total” de propiedades civiles.
Israel defiende sus ataques como dirigidos contra infraestructura de Hezbolá, al que acusa de ocultarse entre la población civil. Sus fuerzas aún ocupan decenas de localidades en el sur libanés.
Compromiso libanés y crítica al acuerdo
El presidente Joseph Aoun reafirmó el compromiso de Líbano con el acuerdo marco alcanzado el 26 de junio, pero advirtió que la presencia militar israelí y las demoliciones “podrían socavar su eficacia”. “No aceptaremos violaciones continuas de sus disposiciones”, declaró.
El acuerdo incluye una cláusula polémica: ambas partes renuncian a acciones jurídicas, medida muy criticada en Líbano.
Türk también condenó los ataques de Hezbolá contra el norte de Israel y pidió el retorno seguro de los desplazados. Narró el caso de un hombre que regresó a su aldea y la encontró demolida por fuerzas israelíes. Türk contactó a las autoridades de Israel para gestionar una visita similar, pero no obtuvo respuesta. Israel votó en contra de su reelección en la Asamblea General de la ONU.




