La guerra se extiende por Oriente Medio
Estados Unidos e Israel contra Irán. Ya no es un enfrentamiento entre dos. Es un incendio que consume toda la región.
Embajadas cerradas, rutas comerciales bloqueadas, cielos vacíos. Los gobiernos corren para sacar a sus ciudadanos en cualquier vuelo disponible.
El Departamento de Estado de Estados Unidos asegura que ha evacuado a personal no esencial y sus familiares en seis países.
Rusia, Alemania, Francia hacen lo mismo. Es una retirada masiva.
El costo humano, país por país
Irán lleva la peor parte. La Media Luna Roja reporta al menos 787 muertos. Incluyen más de 160 en un ataque a una escuela en Minab.
Israel asegura que no estuvo involucrado en el incidente… el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respondió que no tenía detalles, pero que Estados Unidos no atacaría deliberadamente una escuela.
Imágenes satelitales muestran daños en la instalación nuclear de Natanz. El líder supremo Alí Jamenei está entre los fallecidos.
Israel reporta 11 muertos por misiles iraníes. Su espacio aéreo está cerrado.
En Líbano, Hezbollah e Israel intercambian fuego otra vez. Al menos 50 muertos y 154 heridos. Beirut bajo ataque aéreo israelí.
Arabia Saudí vio ataques con drones contra su embajada estadounidense en Riad y la refinería clave de Ras Tanura.
En Kuwait, seis soldados estadounidenses murieron. Un trabajador migrante también falleció en otro ataque.
Emiratos Árabes Unidos, ese símbolo de estabilidad, no se salvó. Tres trabajadores extranjeros muertos. Dubai sufrió daños en su aeropuerto y hoteles. Irán atacó centros de datos de Amazon allí.
La economía egipcia, ya golpeada, recibe otro impacto: las navieras desvían barcos del Canal de Suez, una fuente vital de divisas.
En Jordania, restos de misiles hirieron a cinco personas. En Bahréin, un trabajador asiático murió en un incendio por un ataque.
Irak suspende producción petrolera en Rumaila porque los barcos no pueden pasar el Estrecho de Ormuz. Eso dispara los precios del crudo mundialmente.
Omán, Qatar, Siria… todos reportan impactos o ataques con drones contra puertos e infraestructura energética.
El nuevo mapa regional: cielos cerrados y economías paralizadas
El Golfo Pérsico es ahora una zona de exclusión aérea para vuelos comerciales. Las principales aerolíneas cancelaron todo.
La navegación por el Estrecho de Ormuz está suspendida. Eso estrangula el flujo global de energía y mercancías.
Las embajadas estadounidenses desde Líbano hasta Kuwait están cerradas al público “hasta nuevo aviso”.
Este conflicto ya trascendió lo militar. Es una crisis humanitaria, logística y económica que redefine la región.




