Un ataque sin respuestas claras
Más de cuatro meses después del bombardeo a una escuela primaria en Minab, Irán, no hay un balance oficial definitivo. Una investigación de The Associated Press revela que la mayoría de las víctimas eran niños.
El plantel estaba dentro de un complejo vinculado a la Guardia Revolucionaria. El 28 de febrero, el personal pidió a los padres recoger a sus hijos por los bombardeos. Minutos después, explosiones destruyeron el edificio.
Datos confirmados
Organizaciones de derechos humanos estiman 157 fallecidos identificados: 123 menores y 34 adultos. Otras fuentes elevan la cifra.
Testimonios describen escenas de devastación. Familiares y rescatistas encontraron cuerpos entre los escombros. Hospitales recibieron restos de numerosas víctimas.
La investigación señala que el ejército de EE.UU. tenía indicios de que una escuela fue alcanzada. Un funcionario, bajo anonimato, dijo que el edificio había sido identificado como centro educativo años atrás, pero esa información no se compartió adecuadamente entre los equipos de selección de objetivos.
El Pentágono mantiene una investigación abierta. Las familias exigen respuestas y un recuento oficial.
La falta de acceso a la zona, restricciones iraníes y dificultades de verificación impiden esclarecer por completo uno de los ataques más trágicos del conflicto.




