El Salvador y su eterno “modo hardcore” contra las pandillas
¡Sorpresa! El Congreso salvadoreño acaba de dar luz verde por trigésima séptima vez (sí, leíste bien) al régimen de excepción, esa medida que suspende garantías constitucionales como si fueran actualizaciones de una app bugueada. La justificación: seguir combatiendo a las pandillas que, según el gobierno, siguen campando a sus anchas en zonas urbanas. ¿El resultado? 57 votos a favor de los 60 diputados del Congreso, controlado por el partido de Nayib Bukele y sus aliados. Nada como un poco de unanimidad en tiempos de crisis, ¿no?
De 87 asesinatos en tres días a “el país más seguro” (según Bukele)
Todo empezó hace tres años, cuando El Salvador registró 87 homicidios en 72 horas (sí, el equivalente a una temporada completa de Breaking Bad pero en la vida real). Desde entonces, la política de “mano dura” ha reducido los asesinatos drásticamente, con más de 85,500 detenidos por supuestos vínculos pandilleriles. Pero aquí viene el plot twist: el 90% de esos arrestados están en prisión sin juicio, y 8,000 ya fueron liberados por falta de pruebas. Las ONGs, por su parte, calculan que hasta 25,000 inocentes podrían estar tras las rejas. Nada como un sistema judicial exprés, ¿verdad?
Ingrid Escobar, de la ONG Socorro Jurídico Humanitario, soltó el dato bomba: entre 50,000 y 60,000 detenidos tienen “indicios” de estar ligados a grupos criminales. Los demás… bueno, digamos que el término “colateral damage” nunca fue tan literal.
Derechos suspendidos y cárceles en modo “The Purge”
Con esta nueva prórroga, los derechos constitucionales como ser informado de los motivos de detención o tener acceso a un abogado siguen en pausa. Las fuerzas de seguridad pueden intervenir telecomunicaciones sin orden judicial y extender las detenciones sin audiencia de 72 horas a 15 días. ¿El resultado? Casi 6,900 denuncias de abusos en cárceles, desde golpes hasta abuso sexual. Y por si fuera poco, Socorro Jurídico Humanitario reportó la muerte de 380 personas bajo custodia, incluyendo 25 mujeres y cuatro bebés. El 94% de los fallecidos no tenían perfil pandillero. Pero hey, al menos los homicidios bajaron a 114 en 2024, según el gobierno. ¡Pequeños detalles!
Así que ahí lo tienen: El Salvador, el país que pasó de ser el más violento de la región a autoproclamarse “el más seguro del hemisferio occidental”. Eso sí, con un pequeño costo en derechos humanos. Pero, ¿quién lleva la cuenta cuando los memes de Bukele son tan buenos?
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