Un giro en la estrategia de defensa
La administración de Donald Trump evalúa recortar su contribución militar a la OTAN, un movimiento que afectaría el equilibrio de fuerzas en la Alianza Atlántica. El plan contempla reducir capacidades clave como aviones militares, aeronaves de reabastecimiento, drones y sistemas de largo alcance esenciales para la disuasión colectiva.
Según fuentes cercanas, Washington comunicó a sus aliados la intención de “reconfigurar” el Modelo de Fuerzas de la OTAN, el esquema que organiza las capacidades militares para responder a crisis.
Esta reestructuración se suma a decisiones previas: el retiro de unos 5.000 soldados desplegados en Alemania y la suspensión de programas de misiles de largo alcance. El giro responde a la prioridad de Estados Unidos de concentrar recursos en el Indo-Pacífico, ante posibles tensiones futuras.
La Casa Blanca busca que los países europeos asuman una mayor carga militar dentro de la alianza, reemplazando capacidades que actualmente proporciona Washington.




