Internacional
Díaz-Canel encabeza marcha juvenil en medio de crisis y presiones
El presidente cubano lideró la tradicional marcha en un contexto de tensión nacional y presión internacional.

Una llama en la oscuridad
El presidente Miguel Díaz-Canel subió este martes por la noche las escalinatas de la Universidad de La Habana. Lo hizo frente a miles de jóvenes que sostenían antorchas caseras, en la tradicional Marcha de las Antorchas que recuerda a José Martí.
Pero este año, el humo y el fuego se mezclan con algo más: una tensión palpable. La isla enfrenta una fuerte crisis económica mientras recibe duras amenazas desde Washington.
Palabras para un momento crítico
La voz principal no fue la del presidente, sino la de Litza Elena González Desdín, líder de la Federación de Estudiantes Universitarios. Su discurso dejó claro que esto no era un mero ritual.
“Este no es un acto de nostalgia, es un llamado a la acción”, declaró González.
Hizo referencia directa a la retórica del presidente estadounidense Donald Trump, que se intensificó tras un operativo en Venezuela contra Nicolás Maduro, aliado clave de Cuba. Trump llegó a afirmar este mismo martes que la isla estaba cerca del colapso.
La respuesta desde La Habana fue clara y dirigida a esa nueva generación con antorchas en la mano.
“Levanto mi voz para decir que no aceptamos cadenas nuevas ni viejas. Que nuestra generación… no se rinde ni se vende”, expresó González.
Un guiño histórico inevitable. La primera Marcha de las Antorchas fue encabezada por Fidel Castro en 1953, poco antes del asalto al Cuartel Moncada. El paralelismo entre aquel momento previo a la revolución y este presente de presión máxima no es casual.
Al final, cantaron el himno y depositaron flores blancas frente al monumento a José Antonio Mella. Un ritual completado, un mensaje enviado. La pregunta ahora es qué sigue después de que se apaguen las antorchas.
Internacional
La pesadilla que no termina en Haití
Los casos de abuso sexual se triplican en Haití mientras las pandillas usan la violencia para aterrorizar comunidades enteras.

Los números son brutales, pero detrás hay rostros
Médicos Sin Fronteras lo dice claro: están “alarmados e indignados”. En una sola clínica de Puerto Príncipe, los casos de agresiones sexuales se han triplicado en cuatro años. No es solo estadística—es gente.
“La magnitud en la que los números han aumentado nos ha sorprendido”, dice Diana Manilla Arroyo, jefa de misión del grupo. “No solo son los números, sino la gravedad”.
Las víctimas ya no tienen edad
Antes, la mitad de los casos eran menores de 18 años. Ahora son el 24%. ¿La nueva realidad? Personas entre 50 y 80 años—casos que se multiplicaron por siete. Las pandillas no discriminan.
Más de cien personas fueron atacadas por diez o más agresores a la vez. El promedio es tres por caso. Esto ya no es crimen—es táctica de guerra.
“Los grupos armados están utilizando la violencia sexual para aterrorizar, controlar y subyugar a las comunidades”, explica Manilla.
Refugios que no refugian
Con 1.4 millones de desplazados, los sitios improvisados se convirtieron en trampas. Mujeres jóvenes y niños mezclados sin protección.
“Las madres se ven obligadas a permanecer cerca porque cuando una hija comienza a crecer, puede convertirse en víctima en cualquier momento”, relata una sobreviviente.
Lo peor: casi el 70% de quienes buscan ayuda son desplazados. Y las clínicas no encuentran refugios dispuestos a aceptarlos—especialmente mujeres con hijos o embarazadas.
“Sin refugio seguro ni opciones de reubicación, damos de alta a pacientes directamente de regreso a la pesadilla”, advierte MSF.
Volverán. Ya lo han hecho—personas que regresan después de ser atacadas otra vez. El ciclo parece no tener fin mientras las pandillas controlen el 90% de la capital.
Internacional
Boric supervisa ayuda tras incendios que ya dejan 21 muertos
El presidente Boric entrega viviendas de emergencia mientras los incendios en el centro-sur de Chile dejan un saldo trágico y miles de damnificados.

Ayuda en medio de las cenizas
El presidente Gabriel Boric recorrió este miércoles la zona centro-sur de Chile, la más golpeada por una ola de incendios forestales que no da tregua. Su misión: encabezar la entrega e instalación de viviendas de emergencia para quienes lo han perdido todo.
“Lo que quiero transmitirles es que la ayuda está llegando”, dijo el mandatario desde un sector rural en las afueras de Concepción, capital del Bío Bío. La región es el epicentro de esta tragedia que comenzó el 17 de enero.
Un balance que duele
Las cifras oficiales son duras. Al menos 21 personas han fallecido y hay más de 330 heridos. Casi 3.800 viviendas han sido arrasadas por completo, según el último boletín del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta a Desastres (Senapred).
Solo en Bío Bío, unas 3.400 casas quedaron destruidas, dejando a casi 21.000 personas damnificadas. Más de 420 siguen albergadas en refugios habilitados por las autoridades.
Equipos especializados trabajan aún para identificar si varios restos óseos calcinados corresponden a más víctimas.
“Seguimos combatiendo incendios, seguimos teniendo focos activos”, advirtió Boric, pidiendo “responsabilidad” ante la mayoría de focos causados por acción humana.
La respuesta gubernamental y lo que viene
Durante su visita —la cuarta desde el inicio de la emergencia—, Boric informó que más de 3.700 hogares están registrados para recibir bonos financieros. Los pagos, que ya superan los 3.000 millones de pesos (unos 3,5 millones de dólares), comenzaron el sábado.
Anunció también la instrucción para “iniciar la regularización de títulos de dominio con características de urgencia”. El objetivo: dar certeza a las familias sobre la propiedad del terreno donde estaba su casa.
Aunque no hay cifras oficiales del costo total, expertos y el futuro ministro de Hacienda estiman que la reconstrucción podría costar entre 300 y 600 millonesde dólares.
Más allá del papel moneda, en el terreno ya se han instalado más de 50 viviendas modulares. Agricultores afectados reciben kits para alimentar animales y apoyos para recuperar su producción.
Miles de bomberos, brigadistas y voluntarios seguían trabajando este miércoles para controlar una decena de incendios activos. La mitad están en Bío Bío. La lucha contra el fuego —y por reconstruir— sigue.
Internacional
Sicilia se desmorona mientras la política busca culpables
Un deslave masivo en Sicilia deja casas al borde del abismo y reaviva viejos debates sobre construcción en zonas de riesgo.

La tierra se mueve, las promesas también
Giorgia Meloni sobrevoló en helicóptero el desastre. Abajo, en Niscemi, una colina entera se desliza hacia el mar. Más de 1.500 personas evacuadas, casas colgando literalmente al borde de un acantilado de 20 metros. Las imágenes son de película de catástrofe, pero esto es Sicilia real.
“Toda la colina se está derrumbando sobre la llanura de Gela”, afirmó Fabio Ciciliano, jefe de Protección Civil. “Hay casas al borde que ya no pueden ser habitadas”.
El terreno sigue moviéndose. Es demasiado inestable para vivir ahí. Las autoridades hablan ya de reubicación permanente. No es volver a casa cuando pase la tormenta. Es buscar casa nueva.
El dinero llega, las preguntas también
El gobierno desbloqueó 100 millones iniciales. Las autoridades sicilianas calculan que los daños superan los 2.000 millones. La diferencia entre esas cifras te dice todo sobre lo que viene.
Meloni prometió que es solo el primer paso. Su oficina emitió un comunicado reconociendo lo obvio:
“La situación se complica porque, mientras el deslave siga activo, es imposible identificar el área exacta a tratar”.
Traducción: no sabemos ni dónde poner el dinero porque la tierra no para de moverse.
Esto ya pasó antes (y volverá a pasar)
Aquí está el patrón que me obsesiona: Niscemi no es nueva en esto. La ciudad se construyó sobre arena y arcilla que se vuelven inestables con lluvias fuertes.
En 1997, un deslizamiento similar evacuó a 400 personas. Los geólogos llevan décadas advirtiendo.
“Hoy la situación se repite con características aún más significativas”, advirtió Giovanna Pappalardo, geóloga de la Universidad de Catania.
¿Significativas? El frente del alud mide 4 kilómetros. Afecta directamente a casas construidas mirando al abismo.
La culpa es un juego político peligroso
El ciclón Harry azotó el domingo. Para el miércoles ya teníamos batalla política completa.
Renato Schifani, presidente regional de Sicilia (centro-derecha como Meloni), reconoce que las preguntas sobre por qué se permitió construir ahí son legítimas. Pero rápidamente añade: yo llevo poco tiempo en el cargo.
Mientras tanto, Elly Schlein, líder opositora, propone redirigir 1.000 millones del polémico puente a Sicilia-continente hacia las zonas afectadas. Un puente que está paralizado por pleitos judiciales.
Es la coreografía perfecta: tragedia natural → respuesta inicial → señalamientos políticos → debate sobre fondos alternativos. Lo he visto en demasiados desastres.
Lo único nuevo es la escala. Familias que hoy miran desde lejos cómo su casa podría caerse por un acantilado mañana. Y políticos que sobrevuelan el problema literalmente, prometiendo soluciones desde las alturas.

Internacionalhace 20 horasLa Junta de Paz de Trump divide al mundo

Internacionalhace 1 horaBoric supervisa ayuda tras incendios que ya dejan 21 muertos

Nacionalhace 3 horasGobierno activa reparación urgente para víctimas del tren

Nacionalhace 7 horasPRI pide dictamen ajeno por descarrilamiento del Tren Interoceánico

Deporteshace 5 horasBlatter pide boicot de aficionados al Mundial en Estados Unidos

Espectáculoshace 3 horasShakira comenta sobre la nueva novia de Alejandro Sanz

Internacionalhace 5 horasFrancia presiona a Capgemini por contrato con ICE

Espectáculoshace 9 horasRob Schneider se divorcia tras 21 años con Patricia Azarcoya

