El Oscar que prefirió ver desde el sofá
Sean Penn acaba de ganar el Oscar a Mejor Actor de Reparto. Pero no fue a recogerlo. ¿Desdén? ¿Ego? Nada de eso. En una entrevista con Newsweek, el actor lo dejó claro: es pura ansiedad social.
“El mundo de los premios es, para mí… un infierno”, confesó.
Para Penn, toda la parafernalia de las alfombras rojas y los discursos le genera una sensación horrible. Tanto, que dice preferir no estar nominado antes que tener que subir al escenario.
“Prefiero no estar nominado a sentirme presionado a tener que participar”, ahondó.
Y aquí viene lo bueno. Desmintió públicamente a su amiga Julia Roberts. Ella siempre ha dicho que quien afirme no querer ganar un Oscar miente.
“Ella dice ‘cualquiera que diga que no quiere ganar el Premio de la Academia está mintiendo’. No es verdad”, argumentó Penn. “No se trata de no querer ganar, es todo lo que conlleva… para mí, es simplemente una cuestión de ansiedad social, no es cómodo”.
La única vez que fue (y por compromiso)
Penn recordó que solo fue a los Oscar una vez, cuando fue nominado por Mystic River. ¿La razón? Clint Eastwood se lo pidió. Y esa vez, casualmente, ganó.
“Fui y, por casualidad, gané, y la única sensación que podría tener al ganar es alivio… probablemente me habría emocionado mucho más viéndolo desde mi sofá”, expresó.
Así que ya lo saben. El hombre con dos estatuillas doradas (por Mystic River y Milk) prefiere el confort de su casa al caos glamoroso de Hollywood. Un giro irónico en la típica historia del sueño cumplido.




