La autoridad del consumidor no se anda con juegos
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) le puso el ojo morado a Ticketmaster. Y todo por los fans de BTS, que se quejaron hasta el cansancio de los precios astronómicos para los conciertos de la banda coreana en mayo aquí en la CDMX.
El procurador César Iván Escalante Ruiz soltó la bomba en la mañanera: la empresa ya fue notificada y enfrenta una multa de más de 5 millones de pesos.
“Ya iniciamos un procedimiento por infracción a la ley contra Ticketmaster. La empresa proveedora tiene 10 días hábiles para ofrecer pruebas y manifestarse; este plazo concluye el 12 de febrero”, detalló Escalante.
Pero no se quedaron ahí. Profeco también les echó el ojo a las plataformas de reventa. Mandaron exhortos a Viagogo, Stubhub y HelloTicket —con sedes en Estados Unidos, Suiza y España— para que se pongan las pilas y cumplan con la regulación mexicana.
Y si no cooperan, viene lo bueno
La advertencia fue clara: si no contestan, vienen acciones legales que podrían incluir restricciones para operar en México. Nada más y nada menos.
Para rematar, Profeco está cocinando unos lineamientos nuevos con la Agencia de Transformación Digital. La idea es regular toda la publicidad, información y venta de boletos para conciertos y festivales. Se supone que saldrán publicados en el Diario Oficial en las próximas semanas.
Al final, parece que el poder del fandom ARMY sí logró algo más que trends en Twitter. Logró que las autoridades voltearan a ver prácticas que llevan años doliendo en la cartera —y en el corazón— de quienes solo quieren ver a sus artistas favoritos.




