Marissa Bode vs. Southern Airways: cuando prometer no es suficiente
¿Alguna vez has sentido que el mundo no está hecho para ti? Marissa Bode, la actriz que interpreta a Nessarose en Wicked, lo vivió en carne propia al intentar abordar un vuelo de Southern Airways. Spoiler: no fue bonito.
La chica, que usa silla de ruedas desde los 11 años tras un accidente automovilístico, hizo lo correcto: llamó antes, preguntó, confirmó. El gerente le aseguró que todo estaría listo. Pero cuando llegó al gate, dos empleados le soltaron un clásico: “¿Puedes ponerte de pie?” Su respuesta fue un rotundo “no”. Y entonces llegó el golpe bajo: “Lo sentimos, pero te denegamos el embarque”.
¿El problema? Escaleras y excusas
Resulta que la aerolínea no tiene rampas ni alternativas para pasajeros con diversidad funcional. Según los trabajadores, todos deben poder subir escaleras. Sí, así como lo lees. Marissa no se quedó callada: “¿Me estás diciendo que ninguna persona con discapacidad ha volado con ustedes antes?”. La respuesta fue un silencio incómodo seguido de una explicación sobre adultos mayores que “lo logran”.
Pero la cereza del pastel llegó cuando mencionaron el peso de su silla como posible problema para el despegue. La actriz respondió con lógica aplastante: ese peso ya estaba incluido en su equipaje permitido. ¿Ironía? Total.
“Las personas con discapacidad no son una ocurrencia tardía… esto es una segregación flagrante, deberían avergonzarse”, dijo Bode en TikTok.
La moraleja del vuelo perdido
Más allá del cringe corporativo, esto refleja algo más profundo: las empresas aún ven la accesibilidad como una opción, no como un derecho. Mientras tanto, Marissa sigue luchando por algo tan básico como subir a un avión sin tener que demostrar que puede pararse. Y ojalá esta historia sirva para algo más que trending topics.




