Conflicto sindical escalada entre SNTE y facciones disidentes
En un discurso cargado de simbolismo durante el 69° aniversario de la Sección 45 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Guanajuato, el secretario general Alfonso Cepeda Salas lanzó duras críticas contra los grupos disidentes del magisterio. “Los auténticos educadores edifican la nación, no destruyen lo construido con décadas de esfuerzo”, afirmó, en clara referencia a los recientes actos de vandalismo atribuidos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Enfrentamiento institucional y daños millonarios
El conflicto alcanzó su punto álgido el 5 de junio, cuando docentes afiliados a la Ceteg (brazo guerrerense de la CNTE) irrumpieron en la sede nacional del SNTE en la Ciudad de México. Según reportes oficiales, los daños ascendieron a 35 millones de pesos en mobiliario, equipos y documentación. Cepeda Salas anunció acciones legales para recuperar estos fondos, posiblemente mediante retenciones a las participaciones sindicales de la Sección 22 de Oaxaca, histórica opositora al liderazgo nacional.
Este jueves, la tensión se recrudeció con la toma de oficinas de la Coordinación General de Recursos Humanos de la SEP, donde los manifestantes denunciaron agresiones físicas por parte de funcionarios. Aunque las autoridades acordaron devolver 10 millones de pesos en descuentos salariales, los líderes disidentes rechazan las sanciones económicas: “No nos dividirán con medidas coercitivas”, declaró Emilio Montero del IEEPO.
Versiones contrapuestas y polarización
Mientras el SNTE insiste en que solo las secciones 22 (Oaxaca) y 18 (Michoacán) rechazan el voto universal, la CNTE capitalina (secciones 9, 10, 11 y 60) negó categóricamente los destrozos en la SEP: “Fue una protesta pacífica; nosotros fuimos agredidos”, señalaron en un comunicado. Sin embargo, testigos describieron escenas de caos con documentos esparcidos y empleados aterrados.
Analistas señalan que este conflicto refleja una fractura histórica: por un lado, el SNTE -con 1.2 millones de afiliados- defiende su papel como interlocutor único ante el gobierno federal; por otro, la CNTE y aliados exigen autonomía regional y rechazan lo que califican como “prácticas corporativistas”.
Impacto en el sistema educativo: Expertos advierten que la escalada de tensiones podría afectar el inicio del ciclo escolar 2025-2026, especialmente en estados como Oaxaca y Guerrero, donde las secciones disidentes tienen fuerte influencia. Mientras tanto, la SEP mantiene diálogos paralelos con ambos bandos, buscando evitar un colapso en las negociaciones salariales pendientes.
¿Qué sigue? El SNTE ha convocado a una asamblea nacional para reforzar su estrategia de unidad, mientras la CNTE prepara movilizaciones masivas en agosto. El riesgo de que los conflictos locales deriven en un paro nacional magisterial sigue latente.
Llamado a la acción
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