Otro baile en la silla de Pemex
Claudia Sheinbaum no esperó ni los rumores para confirmar lo que ya se cocía en los pasillos: Víctor Rodríguez Padilla sale de la dirección de Petróleos Mexicanos. En un video rapidito por redes, la presidenta anunció que Juan Carlos Carpio Fragoso, hasta ahora director de Finanzas, toma las riendas.
“Agradezco a Víctor Rodríguez Padilla por su trabajo al frente de Pemex”, dijo Sheinbaum, sin mucho aspaviento.
Los aplausos oficiales
Como era de esperarse, la maquinaria de respaldo no tardó en encenderse. Luz Elena González Escobar, secretaria de Energía, soltó un mensaje en X: reconoció la gestión saliente y le deseó suerte al nuevo inquilino. “Su gestión contribuyó al fortalecimiento del sector energético”, escribió, con el tono de quien sabe que lo que viene es cuesta arriba.
Cuitláhuac García Jiménez, el jefe de Cenagas, también se sumó al coro de bienvenidas. “Seguiremos trabajando coordinadamente”, prometió, como si el gas natural no tuviera sus propios dolores de cabeza.
¿Qué nos dicen los silencios?
Aquí lo interesante no es lo que dijeron, sino lo que omitieron. Nadie mencionó los números rojos de Pemex, ni las deudas que siguen creciendo, ni los planes concretos para enderezar el barco. Cambiar al capitán en medio de la tormenta suena a gesto, no a solución.
Carpio Fragoso viene de finanzas, así que el enfoque será evidente: apretar el cinturón. Pero la pregunta que flota en el aire es si eso bastará para que Pemex no siga siendo el agujero negro del presupuesto. La historia nos ha enseñado a desconfiar de los cambios de escritorio sin cambios de fondo.




