La provincia de Alberta abrió un nuevo frente político en Canadá. Su jefa de gobierno, Danielle Smith, anunció una consulta ciudadana para el próximo 19 de octubre. La votación decidirá si se inicia el proceso hacia un eventual referéndum separatista.
Una consulta controvertida
Smith aseguró estar en contra de la independencia, pero defendió el derecho de los albertanos a expresar su postura sobre la relación con Ottawa. La mandataria sostuvo:
“El futuro de Alberta lo decidirán los albertanos, no los tribunales.”
La declaración surge luego de que la justicia canadiense invalidara una iniciativa popular independentista por no respetar los derechos de los pueblos indígenas. La consulta de octubre no es vinculante, pero representa un termómetro político para medir el ánimo separatista en la provincia.
Alberta es el corazón energético de Canadá, con vastas reservas de petróleo. Las tensiones con el gobierno federal han crecido en los últimos años por políticas ambientales y de distribución de ingresos. Smith, líder del Partido Conservador Unido, busca canalizar ese descontento sin romper con el país.
El resultado será observado de cerca tanto en Ottawa como en otras provincias con movimientos separatistas, como Quebec. La consulta plantea preguntas sobre el equilibrio federal y el futuro de la unidad canadiense.




