Otro golpe bajo para los Spurs
El Tottenham recibió un puñetazo más en su intento por respirar en la Premier. Este jueves, cayeron 3-1 ante el Crystal Palace en su propio feudo. Un resultado que duele y que los deja rozando los puestos de descenso.
“Sabemos que la posición en la que estamos no es donde queremos estar”, admitió el delantero Dominic Solanke tras el partido. Y añadió: “Necesitamos encontrar la manera de salir de esto lo antes posible”. Palabras de un vestuario que busca respuestas.
Un colapso en siete minutos
La historia del partido es un reflejo de su temporada: fugaz ilusión seguida de un derrumbe total. Solanke adelantó a los locales al minuto 34. Cuatro minutos después, Micky van de Ven veía la roja por derribar a Ismaila Sarr en el área.
Y entonces llegó el tsunami. El Palace anotó tres goles en solo siete minutos antes del descanso. Sarr, de penalti y luego otro, y Jorgen Strand Larsen completaron la remontada. El equipo de Igor Tudor se desinfló ante su afición.
Esta es la quinta derrota seguida del Tottenham y la tercera con Tudor en el banquillo. Un técnico al que se le encomendó enderezar el rumbo y que ahora mira al abismo.
“Estoy muy decepcionado, como los aficionados”, reconoció el croata. Pero intentó sacar algo positivo: “Después de este partido creo más que antes porque vi algo en el equipo… Cuando estemos completos seremos mejores”.
La paradoja de un gigante en crisis
Lo increíble es el contraste. Este mismo equipo ganó la Europa League la temporada pasada y está en octavos de la Champions, donde se medirá al Atlético de Madrid.
Pero en la Premier llevan sin ganar desde que empezó 2026. Su forma es un eco del año pasado, cuando acabaron rozando el descenso –su peor puesto en la era Premier–.
La inestabilidad manda: siete entrenadores en menos de siete años. Un caos para un club con historia, dos ligas inglesas y una final de Champions en 2019.
Es uno de los equipos más ricos de Europa (noveno según Deloitte), con un estadio impresionante y una afición fiel. Pero todo eso ahora son datos sobre el papel. Lo único real es la tabla: un punto por encima del peligro.
La pregunta ya no es cuándo reaccionarán, sino si podrán hacerlo a tiempo.




