La caída libre de los Spurs
La situación en Tottenham es cada vez más preocupante. Este jueves, el equipo cayó 3-1 ante el Crystal Palace en su propio estadio, sumando su quinta derrota consecutiva.
Peor aún: tras ponerse en ventaja con gol de Dominic Solanke, todo se desmoronó. La expulsión de Micky van de Ven y tres goles del Palace en siete minutos antes del descanso pintaron un cuadro desolador.
Es la tercera derrota bajo el mando de Igor Tudor, el técnico que llegó para enderezar el rumbo. La realidad es que los Spurs apenas están un punto por encima del descenso.
“Sabemos que la posición en la que estamos no es donde queremos estar. Necesitamos encontrar la manera de salir de esto lo antes posible”, admitió Solanke después del partido.
Un contraste brutal
Lo más llamativo es el contraste con la temporada pasada. Este mismo equipo ganó la Liga Europa y ahora lucha por no hundirse en la Premier.
Incluso avanzó a octavos de la Champions, donde se medirá al Atlético de Madrid la próxima semana. Pero su rendimiento en liga es alarmante.
“Estoy muy decepcionado, como los aficionados”, reconoció Tudor. “Sabemos cuál es el momento actual y necesitamos seguir trabajando y creer”.
La inestabilidad parece crónica: siete entrenadores en menos de siete años. Para un club con su historia y recursos, esta situación es difícil de digerir.
Hablamos del noveno club más rico del mundo según Deloitte, por encima de gigantes como Chelsea o Juventus. Tiene un estadio impresionante y una afición fiel que merece más.
Pero el fútbol se juega dentro del campo. Y ahí, por ahora, los Spurs están fallando. La pregunta ahora es si Tudor podrá encontrar las soluciones antes de que sea demasiado tarde.




