Bronce que sabe a gloria
El sueño del oro en casa se esfumó, pero Alejandra Valencia, Ángela Ruiz y Ana Paula Vázquez tenían claro el plan B: no irse sin medalla. Y vaya que cumplieron.
Frente a España, en la pelea por el tercer puesto del Mundial, mostraron esa frialdad que solo da la experiencia. Tirada tras tirada, con una precisión de relojería, cerraron el encuentro con un contundente 6-2.
Fue un trabajo de equipo impecable. Sabíamos lo que teníamos que hacer y lo ejecutamos con calma”, comentó una de las arqueras tras la victoria.
Este no es solo un bronce más. Es un mensaje. Reafirma que México está aquí, en la élite mundial, para quedarse. Que el trabajo duro detrás de cada flecha paga.
Ver a este tridente subir al podio en casa, después de la decepción inicial, es una lección de carácter. De esas que no se enseñan, se viven. Y hoy, estas guerreras nos la dieron a todos.




