La selección de Marruecos vuelve a cruzarse con Francia en una Copa del Mundo. Desde Qatar 2022, los Leones del Atlas se ganaron el respeto global al llegar a semifinales, donde cayeron ante Les Bleus. Cuatro años después, el destino los enfrenta de nuevo en un partido que definirá el pase a la siguiente ronda.
El entrenador marroquí, Mohamed Ouahbi, no quiere escuchar halagos prematuros. Aunque su equipo ya es considerado una revelación, él lo rechaza:
“Cuando dicen que hemos tenido un torneo exitoso, no me gusta. Las evaluaciones deben hacerse al final. Estamos haciendo todo lo posible para ganar. No vamos a escuchar a quienes dicen: ‘Lo que han hecho ya es bueno, Francia es la favorita’. No caeremos en esa trampa.”
Ouahbi anticipa un partido complejo. Su mensaje es claro: saldrán a jugar como si estuvieran contra las cuerdas. “El único premio es ganar la Copa. Nuestros puntos fuertes son los que nos han traído de vuelta aquí. Evolucionamos y Francia también. Somos mejores que en 2022”, afirmó.
Brahim Díaz, figura del equipo, reconoció el talento del rival, especialmente de sus compañeros en el Real Madrid:
“Aurélien y Kylian son mis compañeros de equipo en el Real Madrid. Son grandes jugadores y bellas personas. Pero mañana seremos rivales. Tengo confianza en mi equipo. Sé que haremos un gran partido.”
Marruecos, con la mira en la copa, busca demostrar que su actuación en 2022 no fue casualidad. Este duelo es una oportunidad para escribir una nueva página en su historia futbolística.




