Marruecos dejó de ser la revelación del torneo. Tras eliminar a Países Bajos en el Mundial, el técnico Mohamed Ouahbi afirmó que su selección ya no es una incógnita: el respeto se ganó con trabajo de años.
“Marruecos se ha ganado ahora el respeto de todo el mundo”, aseguró Ouahbi. “No es por lo que hayamos dicho. Ahora lo hemos demostrado”.
El equipo africano se instaló en el centro del escenario. La victoria ante los neerlandeses confirmó que es un protagonista real en las grandes competencias.
El apoyo de la afición mexicana
Ouahbi agradeció el respaldo recibido en el Estadio Monterrey. Destacó la conexión con los seguidores locales, que alentaron a Marruecos durante buena parte del duelo.
“Cuando ganamos la Copa del Mundo contra Argentina, todo el estadio estaba con Marruecos. La próxima Copa se juega ahí, el pueblo marroquí les regresará lo que nos dieron hoy. Hincharán por ustedes, eso es seguro”, dijo.
El entrenador también recordó el México 1986 como el torneo que lo hizo amar el fútbol. “Recuerdo el gol de Matthäus, tenía 10 años. Siempre he seguido a México, buenos equipos, fans increíbles”, expresó.
Ajustes tácticos y siguiente reto
Ouahbi reveló que el plan inicial cambió sobre la marcha. “No lo esperaba tan bajo porque Países Bajos es un equipo que le gusta la pelota. Lo veo como una señal de respeto al trabajo de Marruecos”, comentó.
Con el boleto a octavos asegurado, Marruecos enfrentará a Canadá. La confianza crece: ya no son la sorpresa, son un equipo que exige respeto.




