Brasil y Alemania, las dos selecciones más laureadas en la historia de los Mundiales, viven un declive que parece no tener freno. La Canarinha, pentacampeona, se despidió de Norteamérica 2026 en octavos de final, algo que no ocurría desde Italia 1990. Desde entonces, el equipo había llegado al menos a cuartos en siete ediciones consecutivas, con dos títulos incluidos (1994 y 2002).
Por primera vez en su historia, Brasil suma seis Copas del Mundo sin levantar el trofeo. La sexta estrella se ve cada vez más lejana.
Alemania: de la semifinal al olvido
La Mannschaft, tetracampeona, quedó eliminada en dieciseisavos de final ante Paraguay. Es la tercera edición consecutiva en la que Alemania no supera los octavos; en Rusia 2018 y Catar 2022 ni siquiera pasó la fase de grupos.
El contraste es brutal: entre 2002 y 2014 los alemanes disputaron semifinales en cuatro Mundiales seguidos. Hoy, ni siquiera aseguran un boleto a octavos. Aunque esta no es su sequía más larga sin título —entre 1990 y 2014 pasaron cinco torneos— bordar la quinta estrella parece una hazaña lejana.
El fondo aún no llega
Ni Brasil ni Alemania han tocado fondo: ambos siguen clasificando a las Copas del Mundo. Pero su declive es evidente. Italia, por ejemplo, ya se perdió las últimas tres ediciones. La historia muestra que las potencias pueden dejar de serlo si los fracasos se acumulan.




