El equipo mexicano mira al norte
La convocatoria de México para el Mundial 2026 podría tener un sello muy gringo. Hasta cuatro jugadores nacidos y formados en Estados Unidos están en la mira de Javier Aguirre para ponerse la camiseta del Tri. No es novedad—ya ha pasado antes—pero la cantidad sí rompe moldes.
Brian Gutiérrez, volante de 22 años nacido en Berwyn, Illinois, ya está en la lista parcial. Y no se guarda nada: “Sería un impacto tremendo para los mexicoestadounidenses que yo juegue en el Mundial”.
¿Quiénes son los candidatos?
El cuarteto incluye a:
- Richy Ledezma (Phoenix, Arizona): mediocampista y lateral de Chivas.
- Obed Vargas (Anchorage, Alaska): volante del Atlético de Madrid.
- Julián Araujo (Lompoc, California): lateral del Celtic de Glasgow.
Aunque Ledezma no apareció en la lista de puros jugadores de la Liga MX que dio Aguirre esta semana, todo puede cambiar. La nómina final de 26 se anuncia el 1 de junio, 11 días antes del debut contra Sudáfrica.
Ledezma lo dice claro: “Soy mexicano, siento la bandera, el país… es un honor, un sueño mío jugar el Mundial en el país donde nacieron mis padres”.
De la selección de las barras y las estrellas al Tri
Estos cuatro no llegaron de la nada. Todos jugaron antes para Estados Unidos en categorías inferiores o amistosos. Gutiérrez tuvo dos partidos con la mayor de EE.UU.; Ledezma y Araujo, uno cada uno. Pero estaban lejos de ser prioridad allá.
Araujo debutó con México en 2021 y se convirtió en el tercer jugador—después de Martín Vásquez y Edgar Castillo—en haber participado con ambas selecciones mayores. Vargas debutó en 2024; Ledezma y Gutiérrez, este enero.
Un precedente con historia
México nunca había llevado más de dos mexicoestadounidenses a un Mundial. En Brasil 2014 fueron Isaac “Conejito” Brizuela y Miguel “Pocho” Ponce, ambos nacidos en California. Ponce regresó a México cuando era niño tras la deportación de su madre. Él mismo lo contó: “Fue algo difícil porque mi papá se tuvo que quedar en Estados Unidos… años después nos reunimos de nuevo”.
El ojo clínico de Lillini
Detrás de este movimiento está Andrés Lillini, argentino a cargo de las selecciones juveniles mexicanas. Su filosofía es simple: “El scouting es la base de cualquier proceso de desarrollo… cada jugador mexicano elegible con las habilidades necesarias debería estar aquí”.
Ya contactó a 30 jugadores en el extranjero, incluyendo hijos de mexicanos en Europa. En la última Sub16, seis nacidos en EE.UU. fueron llamados.
¿Polémica? No tanto
Algunos aficionados creen que la selección debería ser solo de nacidos en México. Pero cuando Ponce y Brizuela jugaron el Mundial, no hubo escándalo—eran suplentes y la nacionalidad de Brizuela se supo después. En béisbol, es normal: en el último Clásico Mundial, 10 de 30 jugadores del equipo mexicano nacieron en Estados Unidos.
La realidad es que el talento no entiende de fronteras. Y estos muchachos traen hambre, disciplina y una historia que contar. ¿El resultado? Un Tri más fuerte, más diverso, más vivo. Como en el deporte, a veces hay que mirar fuera para encontrar lo que necesitas dentro.




