El impacto de la automatización
La ola de despidos en las maquiladoras no se detiene. El creciente uso de robots en la producción, sobre todo en la frontera, ha acelerado la pérdida de empleos. A esto se suman los salarios mínimos más altos, los mayores días de vacaciones, la incertidumbre comercial y los aranceles de Estados Unidos.
Según datos del Inegi, los establecimientos con el programa Immex tenían 3.19 millones de trabajadores en mayo, 3% menos que dos años atrás. Eso equivale a 100 mil plazas menos. Las empresas comenzaron a despedir personal desde finales de 2023.
Analistas consultados por EL UNIVERSAL señalan que la combinación de factores —automatización, inseguridad y aranceles— está detrás de esta tendencia.
Humberto Martínez Cantú, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), expuso que las maquiladoras se están automatizando en el país. El proceso se aceleró por el incremento en los costos laborales y la presión comercial externa.
La frontera norte, tradicional bastión de la industria maquiladora, es la zona más afectada. Allí, la robotización avanza más rápido que en el resto del país.
Los datos oficiales reflejan una contracción sostenida. El sector pierde dinamismo y con ello, fuentes de empleo formal para miles de mexicanos.
Aunque el gobierno ha promovido incentivos para la inversión, la realidad es que la tecnología reemplaza tareas repetitivas. Los trabajadores menos calificados son los más vulnerables.
La incertidumbre comercial con Estados Unidos y las amenazas de aranceles adicionales complican el panorama. Las maquiladoras, que dependen de cadenas de suministro globales, ajustan sus plantillas para mantener competitividad.
El reto inmediato es cómo readaptar la fuerza laboral. Sin políticas de capacitación y reconversión, la pérdida de plazas podría profundizarse.




