Un gigante con una misión clara
Dexter Lawrence llega a Cincinnati con un currículum impresionante: tres Pro Bowls, más de 30 capturas y el título de uno de los mejores tackles defensivos de la liga. Pero le falta algo grande: éxito en postemporada. Su nuevo equipo, los Bengals, acaba de apostar fuerte por él, enviando su selección número 10 del draft a Nueva York.
“Honestamente, es presión, pero yo acepto la presión”, comentó Lawrence. “He tenido presión toda mi vida… Quiero seguir siendo el tipo que destroza el juego.”
El acuerdo se cerró rápido. Lawrence había pedido salir de los Giants, inicialmente buscando una extensión. De repente, todo cambió.
“Fue un cambio abrupto”, reconoció. “Pasé de pensar en una larga temporada baja a estar aquí hoy. Estoy bendecido y listo para ponerme en marcha.”
Su primer día en Cincinnati coincidió con el inicio del programa opcional de pretemporada. Pesas, carrera y la primera oportunidad de conectar con sus nuevos compañeros. Entre ellos, un viejo conocido: BJ Hill.
“Cuando surgió esta oportunidad, la aproveché de inmediato”, señaló Lawrence sobre el traspaso. “Sabía que iba a estar incómodo… Pero ese es el proceso. Estaba emocionado, especialmente por jugar otra vez con mi perro BJ (Hill).”
Un refuerzo de lujo para una necesidad histórica
Con Lawrence, los Bengals dan un vuelco total a una posición que fue debilidad durante años. Ahora tienen un grupo sólido con Jonathan Allen, Hill, TJ Slaton y otros talentos jóvenes.
Lo mejor: Lawrence no solo detiene la carrera rival. También sabe llegar al mariscal. Aunque sus números bajaron un poco la temporada pasada, sigue siendo un imán para los dobles bloqueos, una prueba del respeto que inspira.
La directiva y los dueños de Cincinnati creen que vale cada centavo… y esa valiosa décima selección del draft.
“Es emocionante”, manifestó el entrenador Zac Taylor. “Para mí, para nuestra organización, nuestro vestuario, nuestra afición… Por un jugador de este calibre, estamos entusiasmados de haberlo hecho.”
La presión está sobre la mesa. Dexter Lawrence la ve, la acepta y está listo para devolverla desde la línea defensiva. Los Bengals esperan que sea el empujón definitivo.




