El informe revela cifras alarmantes
Unicef, ECPAT International e Interpol publicaron el estudio “Disrupting Harm México”, que señala que uno de cada ocho adolescentes usuarios de internet en el país —alrededor de 1.6 millones— vivió explotación sexual facilitada por tecnologías digitales durante un año.
El 67% de los casos ocurrió solo en línea, principalmente en redes sociales y plataformas. Sin embargo, la violencia no se limita al ámbito virtual: en casi dos de cada tres situaciones, las víctimas conocían a sus agresores, quienes solían ser amigos, parejas o familiares.
El informe documenta un grave subregistro. El 32% de las víctimas no contó lo sucedido a nadie por vergüenza o miedo, y menos del 1% presentó una denuncia formal. Esto refleja normalización y silencio en torno a estas agresiones.
Consecuencias y llamado a la acción
En salud mental, las secuelas son profundas. Quienes sufrieron este tipo de violencia tienen 15 veces más probabilidades de autolesionarse y 12 veces más de presentar pensamientos sobre la propia muerte, en comparación con quienes no vivieron esa experiencia.
Fernando Carrera, representante de Unicef en México, pidió reforzar la prevención y la responsabilidad de las plataformas digitales. Lorena Villavicencio Ayala, de SIPINNA, afirmó que el Estado debe garantizar la seguridad de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.




