Homenaje en el Coloso de Santa Úrsula
El Estadio Ciudad de México se convirtió en una tribuna de reconocimiento para Guillermo Ochoa. El arquero, de 39 años, ingresó al minuto 77 del amistoso ante su posible última participación con la Selección Mexicana. La afición estalló en una ovación que retumbó en cada rincón del inmueble.
El técnico Javier Aguirre había advertido que los cambios serían por rendimiento, no por cortesía. Sin embargo, determinó la entrada de Ochoa justo tras el gol de Julián Quiñones. Raúl Rangel cedió su lugar, y Edson Álvarez le entregó el gafete de capitán como muestra de respeto.
Al minuto 79, el guardameta tocó su primer balón. La tribuna lo celebró como si fuera un gol. Los cánticos de “Oe, oe, oe, Memo, Memo” se escucharon sin interrupción. Ochoa levantó las manos agradeciendo el cariño de la gente.
Con esta aparición, el portero extendió su récord: participó activamente en su cuarto Mundial, tras ser titular en Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, y estar en la banca en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Completa así seis Copas del Mundo, marca que comparte solo con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Ochoa cierra este ciclo acompañado del cuerpo técnico, sus compañeros y una afición que lo considera un símbolo del fútbol mexicano. Su legado queda intacto.