La guerra del dinero explota en el tenis
Los organizadores del Abierto de Italia se ponen del lado de los jugadores. ¿El motivo? La distribución de premios en los torneos grandes. Y no es solo una queja más.
Angelo Binaghi, el presidente de la Federación Italiana de Tenis y Pádel, no se anda con rodeos: “Es escandaloso que la ATP nos exija compartir una porción mayor de ingresos con los jugadores y que los cuatro Grand Slams repartan una porción menor”.
“Quiero hacer saltar por los aires este monopolio”, soltó Binaghi.
¿Qué está pasando?
Aryna Sabalenka y Coco Gauff, dos de las mejores del mundo, ya amenazaron con boicotear los Slams si no mejoran la compensación. El próximo Abierto de Francia está en la mira: los tenistas recibirían solo un 14.3% de los ingresos, contra el 22% en torneos ATP y WTA como el de Roma.
Binaghi lo ve claro: “Es vergonzoso y crea desigualdades competitivas. Las cuatro naciones que organizan Slams tienen dinero para invertir en áreas técnicas que otras no tienen”.
El sueño del quinto Grand Slam
Italia está en su mejor momento tenístico. Con Jannik Sinner como número uno del mundo, tres compatriotas en el Top 20 masculino y títulos de Copa Davis y Billie Jean King Cup, Binaghi quiere convertir el Abierto de Italia en el quinto Grand Slam.
Pero hay obstáculos. El Foro Itálico se queda pequeño. Las obras para un techo retráctil en la cancha central empezarán después del torneo de este año y estarán listas para 2028. La capacidad subirá de 10,500 a 12,400 asientos. Aún así, el Abierto de Francia recibió casi 700,000 personas el año pasado, mientras Roma espera superar las 400,000.
“Si vamos a apuntar alto, no deberíamos centrarnos exclusivamente en el Foro Itálico”, admitió Binaghi, abriendo la puerta a mudar el torneo.
Sinner, el hombre del momento
Jasmine Paolini ya le dio a Italia los títulos femeninos el año pasado. Ahora Sinner es favorito para romper una sequía de 50 años sin un campeón italiano masculino en Roma. Su principal rival, Carlos Alcaraz, está fuera por lesión.
Binaghi bromeó: “Si Sinner gana en Roma y París, quizá debería dimitir”.
El tenis está cambiando. Y esta vez, los jugadores no se quedan callados.




