¡Qué noche, qué ambiente!
Más de tres mil almas llenaron el Estadio Universitario Prof. Eugenio Alvizo Porras. No era un partido cualquiera. Era la inauguración de la 42ª edición del Torneo Infantil y Juvenil Copa UAT 2026. Y créanme, se sintió la magia.
Familias enteras, entrenadores con el corazón en la mano y pequeños futbolistas con sueños enormes. Ahí estaba el rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, dando el banderazo de salida. Y como invitado de lujo, Ricardo Chávez Soto, el ‘Diablito’, padrino de esta edición.
“Decirles que yo soy un egresado de esta Copa UAT, que yo jugué en los campos que han jugado ustedes; que yo también tuve los sueños, y decirles que todo sueño se puede cumplir si es lo suficientemente terco como para alcanzarlos”, soltó Ricardo a los chavos.
Eso no es un cliché, colegas. Es la verdad de alguien que hoy brilla en Rayados de Monterrey, en la Liga MX. Y que empezó justo ahí, en esas mismas canchas.
El rector lo dejó claro: esta competencia es semillero. De aquí han salido cracks a nivel nacional e internacional. Y el compromiso sigue firme: abrir espacios para fomentar el deporte formativo, promover la sana convivencia y formar ciudadanos de verdad.
Números que inspiran
162 equipos. 2 mil 916 niños y jóvenes victorenses. Todos compitiendo en diferentes categorías. Y después de la inauguración, llegó la cereza del pastel: la premiación a los campeones de Liga y Copa, subcampeones, terceros lugares, goleadores y mejores porteros de la edición 2025. Material deportivo incluido.
Esto no es solo un torneo. Es una escuela de vida. Donde cada partido enseña disciplina, mentalidad y preparación. Donde cada gol es una lección de esfuerzo. Y cada derrota, una oportunidad para levantarse más fuerte.
La Copa UAT sigue siendo el torneo infantil y juvenil más importante de Tamaulipas. Y con ejemplos como el ‘Diablito’, los sueños de estos chavos tienen todo para hacerse realidad.




